República Popular de Polonia (1945-1979)

 

Jack Strong (2014) Dir. Władysław Pasikowski  
  Subtítulada al español por Cine Polaco  
La verdadera historia del coronel polaco Ryszard Kukliński –hombre que desafió, en solitario, al Imperio Soviético y cambió el destino del mundo. El coronel Ryszard Kukliński, como oficial del Ejército Polaco, tenía acceso a los documentos secretos del Pacto de Varsovia. Cuando se da cuenta de los planes que puedan provocar la tercera guerra mundial, decide iniciar colaboración con la CIA. Como agente “Jack Strong”, en los años 1971-1981 entregó a los americanos más de 40 mil de páginas de actas, entre ellos los planes nucleares de la Unión Soviética. La suya fue una lucha clandestina y solitaria, arriesgada y psíquicamente agotadora. Kukliński es un héroe trágico en los tiempos de la guerra fría: sacrificó su vida y la de su familia en nombre de la libertad de su país, por lo que fue condenado a muerte y pasó el resto de su vida en un exilio forzado. No pudo volver a Polonia hasta 1989.

La acción de la película se desarrolla durante la Guerra Fría.

Los orígenes de la Guerra Fría

Polonia es clave en los orígenes de la Guerra Fría. Fue su definitiva caída del otro lado del Telón de Acero lo que hizo imposible que Gran Bretaña mantuviera la política de amistad y cooperación con la URSS iniciada durante la Segunda Guerra Mundial. Asimismo, tampoco los Estados Unidos pudieron ya continuar engañándose acerca de las intenciones de Stalin en la Europa Oriental.

Sería sin embargo una exageración afirmar que, del mismo modo que la invasión nazi de Polonia fue el inicio de la Segunda Guerra Mundial, la ocupación soviética de ese mismo país dio lugar a la Guerra Fría. Pero, dado que fue la instauración en Europa Oriental de una especie de protectorado soviético lo que arruinó las relaciones entre Estados Unidos y la URSS, no es descabellado afirmar que si ese protectorado no hubiera incluido a Polonia, las cosas habrían sido diferentes... y tenido un ritmo diferente.

 

"Jack Strong", el tráiler de la película.

Particiones de Polonia en los años 1772 - 1795 entre Rusia, Prusia y Austria, (hacer clic para agrandar). Polonia fue dividida en tres ocasiones durante la segunda mitad del siglo XVIII. Su resurrección se demoró más de un siglo. No tuvo lugar hasta después de la Primera Guerra Mundial. Podría decirse que fue consecuencia de la aplicación de los Catorce Puntos de Woodrow Wilson, sobre todo del relativo a la autodeterminación de los pueblos. Pero lo cierto es que fue posible porque las tres potencias que se habían repartido su territorio se contaron entre los perdedores de la contienda. Perdedores fueron Alemania –sucesora de Prusia– y Austria; pero también Rusia, dado que se rindió unilateralmente a los alemanes antes de que éstos se vieran obligados a firmar el armisticio de 1918.

Polonia no perdió el tiempo. Aprovechando la debilidad de la Rusia bolchevique, recién nacida, su ejército cruzó la línea Curzon, la frontera oriental que los diplomáticos occidentales habían trazado en el mapa arbitrariamente para separarla de Rusia, y ocupó la zona occidental de la actual Ucrania. El Ejército Rojo reaccionó con eficacia y pudo impedir que los polacos alcanzaran la frontera que tenía su patria en 1772. Los soviéticos pudieron salvar los muebles y, por el Tratado de Riga (1921), reconocieron a Polonia la recuperación de parte de lo que había perdido en el siglo XVIII.

El tratado nazi-soviético de 1939 desembocó en lo que podríamos ajustadamente llamar "el cuarto reparto de Polonia". La URSS trasladó su frontera a la línea Curzon. Cuando Hitler invadió Rusia, el Gobierno polaco en el exilio, con base en Londres y presidido por el general Sikorski, creyó que la derrota de Alemania permitiría a Polonia recuperar el territorio que poseía al inicio de la guerra. Sin embargo, desde mucho antes de que tuviera alguna seguridad de poder ganar, en sus negociaciones con Churchill Stalin insistió en que los británicos debían respetar la frontera que en su día acordó con Hitler, con el argumento de que, después de todo, había sido dibujada por un diplomático inglés (Lord Curzon). No sólo eso: en fecha tan temprana como julio de 1941 promovió la constitución de un segundo Gobierno polaco en el exilio, el llamado Gobierno de Lublin, que estaba integrado por comunistas polacos obedientes a Stalin.

En abril de 1943 los alemanes descubrieron las fosas de Katyn, donde la oficialidad del ejército polaco había sido masacrada por Stalin. Se le ha dado una extraordinaria importancia al hallazgo para explicar el empeoramiento de las relaciones entre el Gobierno polaco de Londres y Stalin. La verdad es que los polacos, desde que, en 1941, los soviéticos se mostraran incapaces de dar una explicación a la desaparición de sus oficiales –que eran mitad prisioneros, mitad refugiados en la URSS–, sospechaban lo ocurrido y no se fiaban del georgiano. Katyn, además, podía poner en un apuro a Churchill y a Roosevelt frente a sus respectivas opiniones públicas, pero nada más. Ambos sabían que poco o nada podían hacer en favor de Polonia mientras no estuvieran en condiciones de colaborar en su liberación.

En julio de 1943 tuvo lugar otro acontecimiento importante. El general Sikorski falleció en un accidente de aviación sucedido en Gibraltar, luego de haber visitado a las tropas polacas que se encontraban combatiendo en Oriente Medio. Se ha sospechado que el accidente fue, en realidad, un atentado. Las primeras acusaciones se dirigieron al SOE, el Servicio de Operaciones Especiales británico, encargado de las acciones de sabotaje en la Europa ocupada. Sin embargo, acusaciones más recientes se dirigen al NKVD, la inteligencia soviética, predecesora del KGB. Hay dos circunstancias que abundan en esta hipótesis: la primera es que el mismo día en que Sikorski aterrizó en Gibraltar, lo hizo igualmente el avión del embajador soviético en Londres, Iván Maiskii, que hizo en la Roca una escala camino de Argel; la segunda es que en aquellas fechas quien dirigía la sección encargada de la Península Ibérica en el SIS, antecesor del MI6, era el conocido agente doble soviético Kim Philby. Por su cargo, el miembro más conocido de los Cinco de Cambridge pudo saber qué día haría Sikorski escala en Gibraltar. El vuelo de Maiskii pudo no tener otro objeto que el de trasladar hasta la colonia británica a agentes del NKVD disfrazados de diplomáticos y encargados de sabotear el avión de Sikorski. En el hecho de que nada se llegara a saber sí pueden los británicos tener alguna responsabilidad, ya que no tenían el menor interés en verse obligados, ante su opinión pública, a enemistarse con su poderoso aliado comunista.


Sea como fuere, a partir de julio de 1943 el rocoso Sikorski fue sustituido por el mucho más maleable Estanislao Mikolajczyk.

La línea Curzon en 1945.
La línea Curzon fue una propuesta de frontera entre Polonia y la Unión Soviética. Debe su nombre al Secretario de Estado de Asuntos Exteriores del Reino Unido, Lord Curzon,1 quien la planteó como una probable frontera de tregua durante la guerra ruso-polaca de 1919–1920 (8 de diciembre de 1919). Debía servir de base para las negociaciones entre las dos naciones enfrentadas.
Tras la derrota soviética frente a Varsovia a mediados de agosto de 1920, su proyecto no fue aceptado, y el último tratado de paz de 1921 (18 de marzo de 1921) le concedió a Polonia casi 135.000 km² de territorio hacia el este de dicho confín.
La línea partía de Grodno en el norte, hasta Brest para seguir luego el curso del Bug y terminar en los Cárpatos.
Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, la URSS reavivó la propuesta línea divisoria, exigiendo de vuelta todo el territorio cedido. En 1945, un tratado soviético-polaco fijó como frontera entre ambas naciones un límite equivalente al de la línea Curzon.

Fronteras temporales creadas por los ejércitos alemanes y soviéticos durante la invasión de Polonia (Pacto Ribentrop-Molotov). La frontera fue ajustada posteriormente mediante la diplomacia entre los gobiernos invasores. En agosto de 1944, Churchill y Roosevelt tuvieron perfecta ocasión de percatarse de cuál era el verdadero rostro de Stalin. El Ejército Interior Polaco (Armia Krajova) se sublevó contra los alemanes en Varsovia. Lo hizo animado tanto por los aliados occidentales como por los comunistas. Hubo incluso una llamada a ese levantamiento por parte del órgano de propaganda del Gobierno de Lublin, ya instalado en la zona oriental de Polonia que los rusos habían liberado. Por otra parte, los varsovianos no se engañaban acerca de las intenciones de Stalin y decidieron levantarse para darse la oportunidad de liberar la capital antes de que lo hicieran los soviéticos, con el fin de que éstos, al llegar, se encontraran un Gobierno no comunista firmemente establecido, al que los aliados occidentales pudieran respaldar frente al de Lublin. Stalin detuvo el avance de su ejército a cincuenta kilómetros de Varsovia para evitar que la presión de sus tropas impidiera a los alemanes reprimir la sublevación. No sólo eso: además obstaculizó tanto cuanto pudo la ayuda aérea que norteamericanos y británicos trataron de hacer llegar a la quinta columna polaca. Al carecer los patriotas de toda ayuda exterior, los alemanes pudieron arrasar Varsovia, y con ella lo poco que quedaba de la elite polaca. Cuando los soviéticos llegaron no encontraron oposición alguna para que sus quislings se hicieran con poder.

El asunto de Polonia no quedó del todo cerrado ni en Teherán ni en Yalta. Finalmente, en Potsdam (julio de 1945), con Alemania completamente derrotada y el Ejército Rojo ocupando toda Polonia, los Tres Grandes pactaron el futuro del país sobre los siguientes puntos: los Gobiernos de Londres y Lublin se integrarían para formar un único Gobierno provisional; la frontera occidental de Polonia sería la línea Oder-Niesse, de forma que una franja de inequívoco territorio alemán pasaría a formar parte de Polonia a cambio de la franja de territorio polaco que quedaría en manos de los soviéticos, al este de la línea Curzon; en el verano de 1946 se celebrarían las elecciones libres que en Yalta se había pactado vagamente que tendrían lugar.

Los miembros comunistas del Gobierno, respaldados por el Ejército Rojo, impusieron la inmediata nacionalización de los medios de producción, las industrias y las tierras, tras la celebración de referendos de pega. En enero de 1947 se celebraron las elecciones prometidas, pero fueron objeto de un completo y burdo fraude. Los comunistas derrotaron al Partido de los Campesinos encabezado por Mikolajczyk, que se negó a seguir participando en la farsa y huyó a Londres, donde finalmente murió. Sus correligionarios que decidieron quedarse fueron sometidos a una purga masiva y acabaron expulsados de todo puesto de responsabilidad, cuando no deportados a Siberia. A principios de 1948, el Partido Comunista absorbió al Socialista y formó coalición con lo que quedó del Partido de los Campesinos, y Polonia pasó a ser un régimen de partido único.

¿Fue realmente Polonia tan importante en el desencadenamiento de la Guerra Fría? A primera vista pudiera parecer que lo ocurrido allí no fue muy diferente de lo ocurrido en Bulgaria, Hungría o Rumanía, o en Yugoslavia y Checoslovaquia. Y, sin embargo, hay diferencias esenciales. Bulgaria, Hungría y Rumanía fueron aliadas de una u otra manera de los nazis. Tuvieron sus razones para serlo, pero esa circunstancia convierte sus casos en muy distintos al polaco. Yugoslavia y Checoslovaquia tuvieron durante la guerra una activa resistencia de ideología comunista o penetrada por comunistas: en ambos fue más o menos natural que se contara con ellos en la posguerra, aunque luego se hicieran con todo el poder de forma antidemocrática. Por otra parte, en Checoslovaquia perduraba el recuerdo de la traición de Múnich y la disposición de Stalin a ir a la guerra contra Alemania por defender el país si Francia también lo hacía. Por lo que hace a Yugoslavia, aunque es cierto que los comunistas terminaron por hacerse con el poder, la verdad es que lo hicieron sin la ayuda de Stalin.

En Polonia, en cambio, nunca hubo una resistencia comunista. Es más, la resistencia que hubo, la de la Armia Krajowa, era profundamente anticomunista. Fue una resistencia abandonada a los alemanes, lo que suscitó un profundo resentimiento no sólo contra la URSS, también contra EEUU y el Reino Unido. La posguerra polaca vio los más espantosos traslados forzosos de población, no sólo desde la franja ocupada por Stalin: también los sufrieron los alemanes que vivían al este de la Oder-Niesse, así como los ucranianos que vivían al oeste de la Curzon.

La OTAN y el pacto de Varsovia (hacer clic para agrandar).
Churchill y Stalin tenían buenas razones para eliminar un incómodo general - Sikorski. Polonia no sólo vio cómo nazis y rusos liquidaban a su clase dirigente en 1939: después de la guerra fueron deportados a Siberia todos aquellos que pudieran encabezar alguna oposición al régimen comunista, de forma y manera que en 1948 no quedaba nadie que, sin ser comunista, tuviera la capacidad, la inteligencia y la formación necesaria para encabezar movimiento político alguno. Por último, mientras que en el resto de países que cayeron tras el Telón de Acero hubo siempre minorías de comunistas con mayor o menor prestigio entre la población, en Polonia no hubo cosa parecida. Eso implicó que los comunistas polacos sólo tuvieran al Ejército Rojo para mantenerse en el poder, y que carecieran de todo respaldo entre la población, lo que hacía aún más evidente que el comunista era un régimen de ocupación.

Por defender la independencia de Polonia entró Gran Bretaña en guerra con Alemania. Así que, durante el conflicto, Churchill se sintió obligado a no aceptar que el país báltico cayera bajo la esfera de influencia soviética. Por eso Polonia no fue incluida en el pacto de los porcentajes de 1944, por el que Churchill y Stalin se repartieron el Este de Europa.

Pero Polonia era esencial para Stalin. Habría de servir de amortiguador en el caso de que en el futuro Alemania volviera a levantarse contra la URSS. Por otro lado, Polonia siempre había constituido una amenaza para Rusia, de forma que su inclusión en la esfera de influencia soviética era una exigencia de seguridad a la que Stalin no se sentía capaz de renunciar.

Hay una última batería de consideraciones que hace de Polonia un factor tan importante. Los aliados occidentales entregaron sin demasiada resistencia toda Europa Oriental por lo dicho anteriormente: eran países que, algunos de ellos, habían sido aliados de los nazis y en los que los comunistas gozaban de algún prestigio. Pero como en Polonia no se daba ninguna de esas dos circunstancias, británicos y norteamericanos pelearon por salvarla de las garras de Stalin. Nunca llegaron a estar dispuestos a desencadenar una nueva guerra por preservar su independencia, pero hicieron notables esfuerzos para evitar que cayera bajo la bota soviética. Por ingenuidad o porque no tenían en realidad otra opción, creyeron a Stalin cuando les prometió que los traslados de población se harían de modo "humanitario" y que habría en el país elecciones verdaderamente libres. El que Stalin dejara de honrar ambas promesas convenció a Washington y Londres de la naturaleza esencialmente agresiva de aquél.

Es imposible saber qué habría ocurrido si el líder comunista hubiera respetado a Polonia, pero no cabe duda de que el desencadenamiento de la Guerra Fría no se habría producido con la misma facilidad, y, con seguridad, de producirse, lo habría hecho más tarde. De forma que el extraordinario sacrificio que se impuso a los polacos no fue del todo en balde, desde el momento en que sirvió para que británicos y norteamericanos se dieran cuenta de a qué se estaban enfrentando. Gracias a eso se creó el ambiente propicio para que la autorizada voz de George Kennan, en su famoso Telegrama Largo, fuera escuchada con la atención que merecía. Pero eso es otra historia.

El águila, uno de los símbolos del Ejército Nacional Polaco (AK).
La forma de enfrentamiento durante la Guerra Fría consistía en mantener una amenaza sobre el adversario, creando un ambiente de tensión internacional, pero nunca atacarlo, los conflictos armados nunca se desarrollaron en el territorio de las dos potencias enfrentadas: EEUU y Rusia, sino en el de sus aliados o colonias.

La Guerra Fría

La "Gran Alianza" que había permitido derrotar a los fascismos europeos y el expansionismo japonés se rompió nada más acabar la guerra. Se iniciaba la Guerra Fría. Este concepto designa esencialmente la larga y abierta rivalidad que enfrentó a EE.UU. y la Unión Soviética y sus respectivos aliados tras la Segunda Guerra Mundial. Este conflicto fue la clave de las relaciones internacionales mundiales durante casi medio siglo y se libró en los frentes político, económica y propagandístico, pero solo de forma muy limitada en el frente militar.

Se formaron dos bloques antagónicos dirigidos por la URSS en el bando socialista (oriental) y EEUU en el capitalista (occidental), empezó una carrera por la supremacía mundial. Su punto de partida fue la cumbre de Yalta, a partir de la cual surgieron intensas luchas económicas y diplomáticas, e incluso se llegó a conflictos bélicos, como lo fueron la Guerra de Corea y la Guerra de Vietnam.

Durante la guerra Fría ambos bloques utilizaron el espionaje y contraespionaje como principal arma para conseguir información o en su caso, para desinformar al rival. Los dos bloques tenían agencias que respondían a esta actividad, por parte del bloque comunista, la KGB, ya desparecida, y por parte del bloque capitalista, EE.UU, la CIA, aun existente.

La KGB

Fue el nombre de la agencia de inteligencia, así como de la agencia principal de policía secreta de la Unión Soviética del 13 de Marzo de 1954 al 6 de Noviembre de 1991.

El dominio del KGB fue aproximadamente el mismo que el de la CIA o la división de contrainteligencia del FBI en Estados Unidos. El nombre por el que se ha conocido popularmente es “El Centro”.

Se encargó de obtener y analizar toda la información de inteligencia de la nación.

Desapareció cuando se disolvió la Unión Soviética. A partir de ahí surgió el Servicio de Inteligencia Extranjera, el cual pasó a dirigir las actividades de espionaje fuera del país.

 

Escudo de la KGB.
La CIA

La Agencia Central de Inteligencia  es una agencia encargada de  la recopilación, análisis y uso de “inteligencia”, mediante el espionaje en el exterior, ya sean gobiernos, corporaciones o individuos que pueda afectar la seguridad nacional del país.

La C.I.A. tuvo un papel clave en la guerra fría:

– Se infiltró e influyó decisivamente en los medios de comunicación, como por ejemplo en la televisión, radio, periódicos…
– Sobornaba fundaciones para que criticaran el comunismo y a su vez, para que evitaran temas como la política imperialista violenta y destructiva de EEUU.
- Reclutó a los intelectuales más influyentes y perdió poder cuando sus patrocinadores la abandonaron debido a que los poderes “giraron hacia la izquierda”.
– Aportó información estratégica de gran utilidad durante la Guerra Fría  como las advertencias de que la Guerra de Vietnam no podía ser ganada sólo con la potencia de fuego o, también, la cuantificación del potencial nuclear real soviético.

Escudo de la CIA.
Lo que levantó sospecha fue junto a la parcialidad de los intelectuales de aquella época, el desinterés que les producía la búsqueda de la verdad. Cuando la C.I.A. fue descubierta la gente se dio cuenta de cómo habían sido contratados por la misma, y en un intento inútil de defensa, fingieron estar un tanto indignados, con lo cual, esto provocó un contraataque de la misma “al detallar cómo todos debían haber sabido quién pagaba sus sueldos y estipendios.

Sin embargo, no todas sus acciones fueron de espionaje. La agencia estuvo detrás tareas de entrenamiento de insurgentes y desestabilización de gobiernos contrarios a las políticas de la Casa Blanca.

Ryszard Kuklinski, ex oficial del Ejército Polaco.

Ryszard Kuklinski, espía de la CIA en Polonia en la guerra fría.

Ryszard Kuklinski, ex oficial del Ejército polaco sirvió en secreto como uno de los espías más importantes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) tras el telón de acero durante la Guerra Fría.

Durante algunos de los días más tenebrosos de la Guerra Fría, cuando Moscú intentaba defender su imperio de Europa del Este contra las crecientes demandas populares de libertad y democracia, el coronel Kuklinski proporcionó secretamente a Estados Unidos información importantísima que puede haber evitado la invasión soviética de Polonia. También alertó a la CIA de los planes polacos de imponer la ley marcial para imponer medidas enérgicas contra Solidaridad, el movimiento disidente, en 1981. El 11 de febrero, George Tenet, director de la CIA, emitió una declaración pública en la que calificaba al coronel Kuklinski de "verdadero héroe de la guerra fría, con quien todos tenemos una eterna deuda de gratitud".

Kuklinski, coronel del Ejército del Estado Mayor General polaco, que también sirvió de enlace con Moscú, estuvo nueve años espiando para la CIA desde Varsovia, en los años setenta y principios de los ochenta. Bajo el nombre en clave de Jack Strong, se convirtió en uno de los agentes más productivos. Entregó miles de documentos secretos y advirtió de los planes e intenciones del Pacto de Varsovia, la alianza militar dominada por la Unión Soviética, que en aquel momento se enfrentaba a la OTAN.

Temiendo que hubiera sido descubierto, el coronel Kuklinski acabó pidiéndole a la CIA que le ayudara a escapar de Polonia y desertó en 1981, justo cuando se impuso la ley marcial que había predicho. La CIA estableció en secreto al coronel Kuklinski y su familia en Estados Unidos, donde seguía viviendo encubierto en 1989, cuando cayó el comunismo en Europa del Este y Solidaridad ascendió al poder en Polonia.

Pero no se le recibió como un héroe en la Polonia recién democratizada. Pasado el tiempo pudo finalmente regresar a Polonia, pero algunos polacos seguían pensando que había traicionado a Polonia, y no sólo a un despiadado régimen comunista. Lech Walesa, como presidente de Polonia entre 1990 y 1995, no perdonó jamás al coronel Kuklinski, aunque dijo que había "conseguido grandes cosas.

Nacido en Varsovia el 13 de junio de 1930, el coronel Kuklinski inició su segunda vida como espía en agosto de 1972, cuando escribió un anónimo a la Embajada de Estados Unidos en Bonn mientras viajaba en barco por el norte de Alemania. Como oficial militar, decía que quería hablar con otro oficial del Ejército para proponer una grandiosa conspiración entre los ejércitos polaco y estadounidense, en la que colaborarían para sabotear a los soviéticos. Pero los estadounidenses enviaron a dos agentes de la CIA que se hacían pasar por oficiales del Ejército. Acabaron convenciéndole de que se quedara en su puesto y espiara para Estados Unidos, pero pasó un año hasta que le comunicaron que estaba tratando con la CIA.

A pesar de la vigilancia de los servicios polacos de seguridad, los métodos clandestinos de la CIA le permitieron comunicarse durante años eficazmente con los agentes estadounidenses sin ser detectado, y con el tiempo llegó a facilitar más de 35.000 páginas de "información documental de inteligencia soviética de alto secreto".

Aunque la motivación para muchos espías de ambos lados del telón de acero fue la avaricia, parece que el coronel Kuklinski era uno de esos hombres excepcionales que espiaba para ayudar a liberar a su país del comunismo.

En septiembre de 1981, nueve años después de que hubiera empezado a facilitar información en secreto a la CIA, escribió en una carta a un agente estadounidense que respondía por el nombre en clave de Daniel, que tenía una fe ilimitada en que estaba haciendo lo correcto.

Quizá su mayor aportación para Estados unidos llegó en diciembre de 1980, momento en que Solidaridad se estaba convirtiendo en un problema político tanto para los líderes polacos como para el Kremlin. El coronel Kuklinski advirtió a la CIA que Moscú estaba a punto de invadir Polonia para aplastar a Solidaridad. La información llegó a tiempo para que el Gobierno saliente de Carter advirtiera a Moscú, tanto en público como en privado, que no hiciera ningún movimiento militar contra Polonia. Al final, los soviéticos no entraron.

Kuklinski con el mariscal Ustinov. A la derecha mariscal Achromiejew que se suicidó durante el golpe.
Ceremonia oficial fúnebre del coronel R. Kuklinski. En una declaración sobre la muerte del coronel Kuklinski, Zbigniew Brzezinski, ex asesor de seguridad nacional del presidente Carter, elogió al coronel Kuklinski y afirmó que "decidió ayudar a EE UU a entender mejor la planificación soviética".

En 1981 informó a la CIA de los planes secretos del Gobierno de Polonia de imponer la ley marcial. También proporcionó información sobre los planes soviéticos de contingencia para la guerra en Europa, sobre los detalles de los sistemas armamentísticos soviéticos avanzados. Pero a finales de 1981, el coronel Kuklinski se convenció de que había sido traicionado cuando un mando superior del ejército polaco le dijo que una fuente de Roma había revelado que la CIA había conseguido los planes polacos de imponer la ley marcial. El coronel Kuklinski se puso rápidamente en contacto con la CIA y escapó al Oeste. El coronel Kuklinski fue condenado a muerte por el Gobierno comunista polaco en 1984. La administración del presidente Clinton tomó la posición de que se opone a la adhesión de Polonia a la OTAN hasta que el coronel Kuklinski será absuelto de todos los cargos. Visitó su patria natal en la primavera de 1998, por primera vez desde su huida, meses después de que un tribunal anulara sus cargos por traición.

Falleció en su patria de adopción, Estados Unidos, Tenía 73 años.

Fin de la Guerra Fría

La llegada de Mijaíl Gorbachov al Kremlin fue el elemento clave que desencadenó un rápido proceso que acabó con la guerra fría. Para aplicar las reformas de la perestroika, Gorbachov necesitaba una nueva política exterior que pusiera fin a la carrera armamentística acentuada bajo la presidencia de Reagan. Esta nueva actitud de Moscú implicó el fin de las tensiones del período anterior. No obstante, fue el fracaso de las reformas de Gorbachov en su país y las revoluciones democráticas de 1989 las que llevaron al colapso del bloque soviético y al fin de la URSS. La guerra fría terminaba por la implosión de uno de sus contendientes.

Polonia fue el país que inició el proceso revolucionario. Tras una serie de huelgas en el verano de 1988, el gobierno comunista, dirigido por el general Jaruzelski, tuvo que sentarse a negociar con el sindicato Solidaridad. Los acuerdos de abril de 1989 significaron el reconocimiento legal del sindicato y la apertura de un proceso de transición democrática. El partido comunista fue duramente derrotado en las elecciones de junio y no tuvo otro remedio que permitir la formación de un gobierno presidido por un Mazowiecki, dirigente de Solidaridad. Se formaba así el primer gobierno no comunista en Europa Oriental desde 1945. La rápida descomposición del régimen comunista, permitió que Lech Walesa fuera elegido presidente del país en 1990.

Bandera de la OTAN.
26 de febrero 1999, el presidente Aleksander Kwasniewski firmó el acta de adhesión de Polonia a la OTAN. El 12 de marzo de 1999 el ministro de Asuntos Exteriores Prof. Bronislaw Geremek entregó a la secretaria de Estado, Madeleine Albright, el texto firmado a la adhesión de Polonia a la OTAN. A partir de ese día Polonia se convirtió oficialmente en el miembro de la OTAN. Polonia a la OTAN

La integración de Polonia en la OTAN que se ha producido en 12 de marzo de 1999 es uno de los acontecimientos más llamativos de la política exterior polaca de los últimos años. Se trata de un hecho que ha cambiado la posición del país y ha definido la dirección de la política exterior y de las transformaciones que tienen que producirse en las fuerzas armadas polacas en los próximos años. Polonia participa activamente en las acciones de todos los grupos de la OTAN contribuyendo, junto con los demás aliados, a la política, y estrategia del Pacto. La cifra de representantes polacos, nombrados para cargos responsables en las estructuras civiles y militares de la OTAN, es cada vez mayor. Asimismo, Polonia toma parte en la implementación de proyectos políticos y militares claves para el futuro de la OTAN, como la Iniciativa sobre Capacidades de Defensa (DCI) y la Iniciativa sobre las Armas Masivas (WMDI).

 

Imágenes de la película Jack Strong
   
   

 

 

 

 

 

Fecha del evento: Domingo 7.12.2014 Casa Bruzzone Mar del Plata