Magdalena Konopacki de Bruzzone

 
El apellido Konopacki se asocia a los molineros, ya que muchos de los que se dedicaban a este oficio usaban este apellido. Debido a que los molinos se fueron tornando cada vez menos rentables, a principios del siglo XX los Konopacki se vieron obligados a buscar otras ocupaciones y nuevas formas de ganarse la vida.

Ella se llama Magdalena Francisca Sofía Konopacki de Bruzzone, pero todos la conocen como Magda.

Viene de una descendencia que tuvo una gran contribución en la reconstrucción de Polonia en los años 1925-1939, y logros como la primera medalla olímpica de oro para Polonia, obtenida por Halina Konopacki (1900-1989). Su padre, Tadeusz, era uno de los hermanos que formaba parte de la empresa Hermanos Konopacki (Bracia Konopaccy), que fue en ese entonces un modelo exitoso en las inversiones y una de la más importantes fábricas no solo en Polonia sino en toda Europa. El drama comenzó repentinamente en septiembre de 1939 con la invasión de Hitler por un lado y Stalin por el otro, en territorio polaco. La II Guerra Mundial dispersó a los hermanos Konopacki por todo el mundo. En el año 1940, el padre de Magda, Tadeusz llegó a la Argentina.

Magda nació el 23 de julio de 1943 en Buenos Aires. Fue la tercera hija de cuatro hermanas (Ewa Małgorzata, Agnieszka, Magdalena Francisca y María Laura). El padre, Tadeusz, provenía de la estancia Fałek, Polonia, a 8 km de Piotrków Trybunalski, mientras que la madre provenía de Lwów, en ese entonces Polonia, actualmente Ucrania.

Pasó su niñez y adolescencia en Buenos Aires. Debido a que sus padres eran polacos, pudo conocer en parte su cultura y aprendió el idioma polaco con más facilidad.

A principios de los 60ª conoce a Alberto Bruzzone, un artista plástico 36 años mayor, y se casa con él en 1963. En 1965, juntos, se radican en Mar del Plata. Fascinados por la añosa arboleda, compran un terreno en el Barrio El Grosellar y construyen allí su casa. Tuvieron 7 hijos: Andrés, Pablo (fallece al poco tiempo de nacer), María, Ignacio, Valentina, Margarita y Francisca. Para mantener la familia, Magdalena a menudo acompañaba a su marido a Buenos Aires con el fin de vender las pinturas. Fue repetidamente la modelo para Bruzzone en sus trabajos plásticos.

Pasaron un mal momento en la época del régimen militar cuando a Bruzzone, junto con otros intelectuales, los colocaron en la lista negra, amenazándolos de muerte.

Una vez fallecido su marido en 1994, Magda empieza una dura batalla por mantener de pie a sus hijos y la propiedad. Consigue ordenar su patrimonio y de a poco reaviva el espacio. En el año 1996 la Casa fue declarada como Bien Cultural de Interés Patrimonial. El 12 de diciembre de 1999 la Casa-Museo abre sus puertas al público. Hoy, Magdalena Konopacki de Bruzzone es la directora del museo y la principal responsable del proyecto, que lleva a cabo festivales de arte de todo tipo, talleres, cursos y muestras. Por entregarse a conservar la obra de su marido y tener numerosas actividades de arte en su espacio, Magdalena recibió varios premios:

Hasta el día de hoy, Magdalena Konopacki sigue desarrollando exitosamente distintos talleres en la Casa-Museo Bruzzone. Una mujer trabajadora, firme en sus proyectos y al mismo tiempo sencilla y afable.

Familia Bruzzone en Mar del Plata, año 1993. De la izq. los hijos: Francisca, Margaita, Valentina, Ignacio, María y Andrés con sus padres, Magdalena Konopacki y Alberto Bruzzone.

 

Fábrica de contrachapados en maderas en Mosty

1926-1939

La historia del padre de Magdalena, Tadeusz Konopacki y sus tíos.

La Empresa Konopacki Hermanos Industria Maderera y Fábrica de Contrachapados fue establecida en 1925 con un capital registrado de 500.000 zlotych. Sus fundadores fueron dos hermanos, Ignacy y Wacław Konopacki, jóvenes empresarios madereros con más de diez años de experiencia profesional en el ámbito de la industria y el comercio. En la fábrica de Szczuczyn, ellos adquirieron experiencia en la producción de madera contrachapada; esta fábrica fue originalmente alquilada y luego comprada al príncipe Drucki-Lubecki. Las fábricas de madera contrachapada en Mosty y Szczuczyn solían ser emprendimientos familiares. Trabajaron en diferentes períodos de tiempo con sus hermanos Antoni, Tadeusz, Jan, Józef, Karol y Stanisław. Estos dos últimos tenían un punto de venta de madera y madera contrachapada en Varsovia sobre la calle Grzybowska.
Para la construcción de la fábrica de madera contrachapada compraron 33 hectáreas de tierra en Mosty, cerca de Grodno en la provincia de Białystok. El lugar fue elegido acertadamente porque Mosty estaba situado cerca del nudo ferroviario Grodno-Baranowicze-Lida, cerca de los tres ríos navegables Niemen, Szczara y Zelwianka. Realizaron la extensión de un ramal del ferrocarril directo hacia la fábrica y además construyeron su propia central eléctrica. La Fábrica en Mosty comenzó sus actividades en el otoño de 1926, equipada con las máquinas más modernas, inspiradas y similares a las plantas estadounidenses. La demanda de madera contrachapada era enorme, por lo tanto, a principios de 1928 los hermanos Konopacki podían permitirse el lujo de llevar a cabo una gran inversión. En mayo se puso en marcha el segundo conjunto de máquinas. En noviembre terminaron la construcción de una chimenea de 50 metros de altura. También pudieron finalizar la construcción de un edificio en el terreno de la fábrica, un almacén y una sala para cuatro calderas. La realización de todas estas inversiones en nueva maquinaria e infraestructura permitieron la duplicación de la producción.

Fábrica en Mosty en la década del '30.

La principal materia prima utilizada en la producción de madera contrachapada era aliso (60%), abedul (40%) y el roble para revestimiento. Inicialmente fueron haciendo sólo enchapado pegado en húmedo con cola de caseína, y después con la adición de un adhesivo a base de albúmina. Para la producción de madera contrachapada de alta calidad, montada en frío, los Konopacki utilizaron hasta 1938 sólo pegamento de baquelita en forma de membrana, importada de Alemania. Recién a principios de 1938 por la experiencia adquirida descubrieron su propio líquido autoadhesivo de baquelita con el nombre de Kopalit. El Kopalit se producía en el lugar por un ingeniero químico de origen austriaco llamado Franz Holler. Cuando descubrieron que era más sencillo y rentable conseguir el suministro de albúmina en una empresa situada en Cracovia llamada Bakutil, decidieron abrir una planta en Prądnik Czerwony, actualmente uno de los distritos de Cracovia. Para 1935, compraron una pequeña propiedad supervisada por Jan Konopacki, veterinario y hermano de los dueños de la fábrica.
La fábrica de Mosty fue mostrada por la prensa como un modelo exitoso de las inversiones polacas en la región de Białystok. Los artículos de periódicos de la época hacían hincapié en la buena disposición, así como en el moderno equipamiento, que posicionó la fábrica entre las mejores plantas de madera contrachapada no sólo de Polonia, sino también de Europa. En 1929, la compañía exportaba 600 vagones de madera contrachapada al año, de los cuales casi el 90% se destinaba a Europa, luego a las repúblicas de América del Sur, la India y las colonias francesas e inglesas, y en menor medida a los Estados Unidos. Fábrica de Mosty empleaba a unos 300 trabajadores.
Junto con la fábrica se estableció el asentamiento Mosty Przyfabryczne, en el que vivían la mayor parte de los trabajadores de la fábrica. Wacław e Ignacy fundaron una escuela de educación primaria de hasta 5 grados, les aseguraron atención médica a los empleados de la fábrica, establecieron una farmacia, una oficina de correo, una biblioteca, y posteriormente una sala de cine. Les asignaron parcelas de terrenos a los trabajadores para que pudieran construir sus viviendas. Además, la usina de la fábrica suministraba corriente eléctrica libre de cargo.
Las cosas iban más que bien hasta el momento de la gran depresión en los años 1929-1934. El colapso de la libra esterlina se tradujo en una pérdida total de capital. Durante este período los Konopacki casi quedan en la quiebra. A pesar de que han trabajado muy duro y en condiciones muy desfavorables, tuvieron que recurrir a la compra de materias primas financiadas por el capital privado. Pero después de un tiempo volvieron a su propio capital. Trabajaron muy eficiente y eficazmente hasta el incendio de la fábrica en 1935. Wacław Konopacki a menudo repetía que “la planta de madera contrachapada y el aserradero debía incendiarse de vez en cuando y no hay ninguna norma de seguridad que ayude. No obstante, estos incidentes no debían suceder con demasiada frecuencia”. En ese momento, la empresa Hermanos Konopacki ya era considerada como una de las mejores inversiones en las fronteras orientales de Polonia y el Banco del Estado les había concedido una amortización del préstamo a largo plazo para su pronta recuperación. En otoño de 1935 habían finalizado la construcción de un pabellón moderno con una superficie de 1.020 m2. En 1936, el volumen de ventas de la fábrica fue de 2.600.000 zlotych, mientras que el empleo aumentó a 510 trabajadores y 35 de personal técnico. La producción consistía en muebles de madera, contrachapado simple, a prueba de agua y aéreo, pegado al frío. La fábrica tenía sus propios representantes, sucursales y oficinas de ventas en Gdańsk (empresa Eugen Blioch), Varsovia (empresa Janor) y Milán, y representó a la empresa alemana Th. Goldschmidt A.G. de Essen.
Durante la década del 20, las fábricas en Szczuczyn y Mosty eran las únicas productoras de madera contrachapada de aviones en Polonia. Se estima que en los años 1930-1939 se produjo un total de al menos 2.000 piezas de aviones de construcción de madera, o mixta (de madera y acero) utilizando madera contrachapada de fábrica en Mosty. Además, al mismo tiempo, habían construido 1370 planeadores de madera contrachapada de la misma fuente. Los Hermanos Konopacki cooperaron, entre otros, con los talleres aeronáuticos, donde se construyó el avión deportivo-recreativo RWD-5, famoso luego del vuelo de Estanislao Skarżyński sobre el Atlántico, mientras que Francisco Żwirko y Estanislao Wigura con el avión RWD-6 deportivo ganaron las competiciones internacionales Challenge 1932. El avión RWD-9 de la misma serie obtuvo los dos primeros lugares en el Challenge de 1934. En el año 1937 la fábrica había tenido la aplicación de láminas de contrachapa especialmente curvadas de abedul y bakelita para cubrir el casco del primer avión de entrenamiento bimotor polaco PWS-33 Wyżeł. El avión diseñado en Podlaska Wytwórnia Samolotów por Władysław Czerwinski fue el primer avión plano de madera con una estructura de monocasco. Ya en diciembre de 1938 se mostró su prototipo en el XVI Salón Internacional de la Aeronáutica en Le Bourget, cerca de París, donde despertó un gran interés debido a un interesante diseño en este modelo.
El pensamiento técnico de la empresa Hermanos Konopacki, en relación con el uso de la madera contrachapada aplicada a las aeronaves, durante la II Guerra Mundial fue trasladado a Canadá por el ingeniero Czerwiński, donde en 1941 conformaba la dirección de un grupo de construcción de la fábrica de aviones de Havilland of Canada. Czerwiński introdujo para la producción de aviones NA-66 Harvard II, Anson y DH98 Mosquito, los componentes de madera contrachapada hechos en caliente. En 1942, Czerwiński fundó su propia compañía, Canadian Wooden Aircraft en Toronto, que fabricaba de madera contrachapada las tomas de aire y tanques de combustible desechados para el cazabombardero Mosquito DH98, que durante toda la guerra fueron utilizados por el ejército estadounidense.
Llegó septiembre de 1939. La fábrica fue bombardeada por la Luftwaffe en el primer día de la guerra, a las 5:40 de la mañana. El daño no fue grande, fue destruido tan sólo un galpón donde se procesaban previamente los troncos pelados para las bobinas de hilo. Los trabajadores que no fueron movilizados al ejército comenzaron a reconstruir la fábrica por sí mismos. A mediados de septiembre, los soviéticos invadieron la fábrica y se hicieron cargo de la gestión de la planta. Como director fue nombrado un ruso, Atnicki. Las fábricas en Mosty y Szczuczyn, funcionaron durante toda la guerra. En la actualidad, la fábrica se encuentra en Bielorrusia. Se llama Mostodrew y produce muebles y elementos de carpintería para la construcción. Tiene su página web en ruso: http://www.wood.by. Emplea 4.000 trabajadores. En mayo de 1999, llegó a Polonia una delegación de los trabajadores de Mostodrew con la intención de recoger y preparar los materiales para el museo de la fábrica. Recibieron las fotos e información acerca de la familia Konopacki y la construcción de la fábrica. El museo fue fundado por iniciativa propia de estas personas y todavía existe hoy en día.
Los hermanos Konopacki vinieron de una modesta familia de molineros. Los bienes que han ganado se deben a su gran diligencia, iniciativa y fiabilidad, sumado a la creencia de que el éxito se puede lograr a través de un honesto trabajo individual. En 1939, perdieron todo lo logrado en la vida. Los que sobrevivieron a la guerra (1939-1945), no podían encontrar su lugar ni en la realidad de la Polonia comunista de la posguerra, ni en el mundo depredador de las sociedades de Argentina o Australia, donde las reglas sólidas de un comerciante del siglo XIX ya no existían más. Sólo el optimismo y la fe en un éxito daban la fuerza una y otra vez para reforzarse a la acción. Tres meses antes de su muerte, Tadeusz, padre de Magdalena Konopacki de Bruzzone, escribió: “Tengo 70 años y no tengo bienes, ni dinero, pero conservo la esperanza de que aún puedo hacer algo”. Del mismo modo, Ignacy, todavía en diciembre de 1956, declaró: “Desde el Año Nuevo estoy tratando de iniciar mi propio negocio. El destino quiso otra cosa”.
Wacław Konopacki (1885-1950), fue arrestado por las autoridades soviéticas y se vio obligado a continuar la producción. Mientras trataba de escapar a Rumania fue detenido en la frontera y en marzo de 1941, condenado a 8 años en un campo de trabajo en Siberia. Se mudó de Rusia a Teherán con el ejército polaco del Gral. Anders. Murió en la pobreza en Sídney, Australia.
Ignacy Konopacki (1893-1957) huyó a Vilna, donde entró en contacto con las autoridades soviéticas y trató de recuperar la gestión de la fábrica. Luego de que Lituania fuera invadida por el Ejército Rojo en junio de 1940, huyó a Kaunas, y desde allí a través de la frontera con Prusia al Gobierno General Nazi en Polonia ocupada. Después de la “liberación” en la Polonia Popular intentó abrir la compañía Hermanos Konopacki. En 1948, fue arrestado y condenado y procesado falsamente a 8 años de prisión por destrozar la economía. Liberado bajo una amnistía en 1953, murió en Cracovia.
Antoni Konopacki (1899-1967) también se refugió en Vilna, donde obtuvo la ciudadanía lituana. En julio de 1940 por el Kaunas y Prusia llegó al Gobierno General. Después de la “liberación” de Polonia entregaba la madera a la fábrica Pafawag en Wrocław. En el mismo proceso, que forjó su hermano Ignacio, fue condenado a 12 años de prisión. Después de la amnistía, todas las empresas del estado se han negado a contratarlo. Murió en Wrocław.
Tadeusz Konopacki (1896-1967) después de la reventa de sus acciones en Szczuczyn en 1935, llevó una cantidad de intereses por su cuenta. En 1940 se escapó a la Argentina, donde construyó las fábricas de contrachapado; primero en el norte del país en la provincia de Salta, y luego, como el primero, en Tierra del Fuego. Fue a la quiebra, engañado por los socios italianos Hermanos Finocceti. Murió en Bella Vista, cerca de Buenos Aires en Argentina.
Jan Konopacki (1889-1945) sobrevivió a la época de la ocupación alemana en Cracovia. En diciembre de 1944, justo antes de la “liberación”, fue arrestado por la Gestapo. Murió en un campo de concentración de Mittelbau-Dora.
Józef Konopacki (1902-1945) no logró escapar a través de la frontera al Gobierno General. En el período de la ocupación soviética, sobrevivió en un pueblo en el bosque cerca de Grodno. Por conceder la ayuda a las tropas del Ejército Nacional polaco (AK) fue encarcelado por los nazis en el campo de concentración de Stutthof. Murió cerca de Rybno Kaszubskie, obligado ir con sus compañeros en una marcha llamada “la marcha de la muerte”.
Karol Konopacki (1897-1944) el día de ocupación de Mosty huyo a Varsovia en septiembre de 1939. Le dispararon durante el Levantamiento de Varsovia.

Stanisław Konopacki (1891-1963) continuó con sus puntos de venta de madera hasta el 1948. Luego trabajó como almacenista. Murió en Varsovia.

 

Texto original: Barbara Kłosowicz-Krzywicka
Traducción al español: José Stawecki

 

Vivir entre dos patrias. Cap. 1 - Las raíces.

Vivir entre dos patrias. Cap. 2 - Vivir con Bruzzone.

 

Vivir entre dos patrias. Cap. 3 - Balance de la vida.

Vivir entre dos patrias. Cap. 4 - Reconstruyendo su patrimonio.

 

Vivir entre dos patrias. Cap. 5 - Volver a sus raíces.

 

 

 

Stanisław Skarżyński con RWD-5bis SP-AJ.

La victoria de la tripulación polaca en la estructura de la aeronave RWD 6 también polaca, y el himno Mazurca de Dabrowski eran inusuales logros y muy alta calificación de aviación polaca en Berlin.
En el aniversario de este notable logro de la tripulación creado por Cpt. pil. Franciszek Żwirko y el Ing. pil. Stanisław Wigura Polonia celebrara el Día de Aviación.

 

 

El Havilland DH.98 Mosquito fue un avión militar polivalente británico de la Segunda Guerra Mundial. Fue conocido de forma coloquial como «Mossie» entre sus 2 tripulantes, y también fue apodado como "La maravilla de madera". Estuvo en servicio con la Real Fuerza Aérea británica (RAF) y muchas otras fuerzas aéreas en el teatro de operaciones europeo, en el Pacífico y el mediterráneo, así como en el periodo de posguerra. Mire el video...

Originalmente concebido como un bombardero rápido sin armamento defensivo, el Mosquito fue adaptado a muchas otras funciones durante la guerra, incluyendo: bombardero táctico diurno a baja y media altitud, bombardero nocturno a gran altitud, señalizador de blancos (pathfinder), caza diurno y nocturno, cazabombardero, avión de ataque marítimo, y avión de fotorreconocimiento. No obstante, también fue utilizado por la British Overseas Airways Corporation (BOAC) como transporte.Cuando el Mosquito entró en producción en 1941, era uno de los aviones operacionales más veloces del mundo.5 Entrando en servicio a gran escala en 1942, el Mosquito apoyó las estratégicas fuerzas de defensa de cazas nocturnos de la RAF en el Reino Unido contra las incursiones de la Luftwaffe alemana, principalmente defendiendo de la ofensiva aérea alemana Operación Steinbock en 1944. Ofensivamente, las unidades de aviones Mosquito llevaron a cabo patrullas de caza nocturna protegiendo directa e indirectamente a los bombarderos pesados del Mando de Bombardeo de la RAF para ayudar a reducir las pérdidas de bombarderos en 1944 y 1945. El Mosquito incrementó las pérdidas de cazas nocturnos alemanes hasta el punto de que los alemanes decían que concedían dos victorias por derribar un Mosquito.6 Como bombardero participó en las «incursiones especiales» para realizar ataques de precisión sobre campos de prisioneros de guerra y bases de la Gestapo y fuerzas de seguridad e inteligencia alemanas, así como ataques tácticos de apoyo al Ejército Británico en la Campaña de Normandía. Algunos Mosquito también entraron en acción con el Mando Costero de la RAF durante la Batalla del Atlántico, atacando concentraciones de submarinos U-Boot y buques de transporte de la Kriegsmarine, especialmente en la ofensiva en el Golfo de Vizcaya en 1943 en la que fueron dañados o hundidos un número considerable de U-Boots.

Magda con su padre, Tadeusz Konopacki en Tierra del Fuego, Argentina.

 

 

 

 

 

 

Fecha del evento: Sábado 18.04.2014 Casa Bruzzone Mar del Plata