Zygmunt Lawrynowicz

 
Nació el 24 de agosto 1920 en Skarżysko-Kamienna, es el cuarto hijo  de Witold  Ławrynowicz (1884 – 1960) y Helena Grotthus (1886 – 1963). Sus hermanos mayores fueron: Czesława (1910-1969), Romuald Andrzej (1911 – 1998) y Władysław (1914 – 1940).

Infancia y juventud

Zygmunt siempre recuerda que nació en el año del “Milagro de Vístula” (1), en un vagón de ferrocarril, en un tiempo difícil para los polacos, donde aún se oían los ecos de la artillería de las hordas soviéticas en la Batalla de Varsovia en 1920. Renacía Polonia.

En este momento el padre era el jefe de la Dirección General de Tráfico de los Ferrocarriles Estatales Polacos (PKP) en Brześć nad Bugiem (Brest sobre el río Bog) (2), hoy - Brześć, Bielorrusia. La luz del día vio en un vagón-dormitorio de tren, que era entonces la vivienda sobre ruedas en Skarżysko-Kamienna. En poco tiempo el vagón se ha arrollado a la ciudad de Brześć. En la casa ubicada en la calle Graniczna 34 pasó su infancia, educación y su juventud. La propiedad era bastante grande; la mitad de la misma era una huerta y el restante lleno de árboles frutales con la mayoría guindos con sus ramas cargadas en deliciosas y jugosas frutas. La madre, Helena, hacía decenas de frascos de compotas, mermeladas y jugos. El camino que conducía a la casa era adornado con lilas. En el mes de mayo cuando ellas florecerían, el aire estaba saturado de su perfume, las ramas creaban una especie de túnel que conducía hasta la entrada principal de la casa.

La ciudad de Brześć se encontraba en un triángulo de tres ríos: el más cercano Muchawiec, luego Leśna, un verdadero acuario natural y majestuoso, traicionero Bug, el más grande de los tres. Sus aguas eran turbias y sombrías hasta tal punto que a Zygmunt llenaban de miedo.

Cuando era niño practicaba “maratón”, corriendo a lo largo de río Leśna que estaba unos 7 km de la casa. Los fines de semana eran muy divertidos, a partir del viernes la madre preparaba la comida para dos o tres días y luego iban con un grupo de amigos a Leśna, acampando junto a una fogata hecha especialmente para estás ocasiones. La madre de Zygmunt, Helena, fue una ávida pescadora, ella era muy aficionada a la pesca, este fervor lo ha heredado de su padre, Stanisław Grothus, y Zygmunt - de su madre.

Una vez, durante un fin de semana pasó un incidente cerca del río Leśna, donde había campos de plantación de papa. Zygmunt, sin decirle a nadie se escapó con la intención de cavar unas papas a cocer en las cenizas del fuego. Desafortunadamente, lo agarró el dueño del campo, un bielorruso, y gritando en su idioma: ja tebe utoplu w rece! (¡yo te ahogo en el río!), lo cargo arrastrando para el lado del río. Cuando desplego un grito, increíblemente oyó Romek, su hermano mayor, interviniendo y salvandolo de esta opresión.

Witold Ławrynowicz (1884-1960). Helena Grotthus (1886-1963)
Czesława (1910.1969). Romuald Andrzej (1911-1998) Władysław (1914-1940) Zygmunt (1920)

A los 7 años empezó a conocer los problemas de su padre Witold cuando perdió el puesto de Jefe del Departamento de Tráfico. De su hermano Romek se enteró que era por las razones políticas. Llegó el período de ajustes, el padre empezó buscar trabajo, quien con su hija, hermana mayor de Zygmunt, Czesława, se fue a la ciudad de Łódź y Zygmunt quedó en Brześć con la madre y su hermano mayor, Władysław.

Zygmunt se acuerda bien de un verdadero lobo que tenía en la casa. El padre le gustaba salir de caza y en una salida de esas trajo a un cachorro recién nacido al cual tenía que alimentar con leche de la botella.

El “Wilczek” (Lobito) cuyo nombre dio Zygmunt, creció y se convirtió en una bestia, era el terror de toda la zona. Hoy Zygmunt, con sus 95 años, cuando la memoria empieza a fallar, del Lobito se acuerda muy bien. Uno de los episodios con la “bestia” recuerda que teniendo 3 o 4 añitos se dio cuenta de que Wilczek estába mordiendo un pedazo de metal oxidado. Su cucha la tenía en la entrada a la terraza de la cocina y pequeño Zygmunt también le gustaba jugar ahí. Se acercó para sacar el metal de la boca del lobo, este lo agarró por el cuello y sin ninguna dificultad se lo llevó a la cucha. Zygmunt gritó de miedo, salió su mama a buscarlo y llamando a los gritos, pudo sacarlo de la misma, mientras que el pequeño lloró por las nubes del susto. Desde ahí las relaciones con el Lobito se enfriaron.

En esos años los tiempos fueron turbulentos; inviernos severos, robos y asaltos a la orden del día. Aún vivían en los campos salvajes de Polesie, Wilczek por la noche fue soltado y era el terror en el barrio. Tal vez por esa razón nunca ocurrió nada malo y en las noches heladas de invierno gritaba poderosamente, lo cual era escalofriante escuchar.

Zygmunt comenzó a asistir a la escuela primaria, dónde el director era el Sr. Porębski. Su padre era el presidente del Consejo de la Familia en la escuela y contribuyó en su creación. La escuela estaba construida en madera, era nueva, con mucha luz y limpia. Al terminar la primaria rindió un examen para la Escuela Media L. Masłowski, con el resultado negativo (posiblemente de matemática y geografía). Por tal razón el padre le dio el apodo “kłapouch” que significa burro con orejas grandes, por lo que se terminaron las salidas a pescar y otras diversiones. En estas circunstancias empezó a estudiar las materias más difíciles para entrar a la Escuela Técnica Mcal. J. Piłsudski que al fin dio con buen resultado y se recibio. Esta escuela fue fundada por las autoridades de ferrocarril PKP, uno de los primeros graduados era Zygmunt Malak, esposo de la hermana mayor de Zygmunt, Czesława y en los tiempos posteriores un distinguido soldado del Ejército Nacional Polaco. Más tarde Władysław, el hermano de Zygmunt, también se ha graduado en esta escuela. La escuela era paga y relativamente cara, pero con un alto nivel técnico. Tenía cuatro especialidades: la construcción vial, mecánica, sistema de drenajes y explotación ferrocarril.

Zygmunt ha elegido mecánica pero Romek aconsejó (siempre fue de consejero) otra cosa. Como la escuela era paga y era necesario ayudar a su padre de mantener la familia, Zygmunt se unió a la banda de música, de la que fue el orgullo durante los fines de semana y los feriados nacionales, ya que condujo a la iglesia y a todas las escuelas secundarias inferiores en Brześć. De esta manera, el director, Prof. Czapkiewicz, ha bajado a la mitad la cuota mensual y la banda de Zygmunt jugó el primer corno.

Estación de ferrocarril en Brześć nad Bugiem, 1920.
Estación de ferrocarril en Brześć, 2015. Fot. Kasper Fiszer.
Calle 3 de mayo en Brześć en el período de entreguerras. Zygmunt tomó sus estudios en serio y los últimos años Romek y su esposa Żenia, han ayudado económicamente con la cuota de 40 zlotych mensual a sus estudios, ya que para su padre era imposible mantener a su hijo en la escuela. Como premio por las buenas notas, Romek y Żenia organizaron para Zygmunt unas lindas vacaciones. Asi conoció entonces la costa y el Mar Báltico, que anteriormente, teniendo un año y medio, ya había estado pero no se acordaba de nada. Solo de los cuentos sabe que de las manos de Romek estuvo escapando, corriendo por las playas de Sopot y Hel, mojando sus pies curvados en las aguas saladas del Báltico. Zygmunt recuerda que su hermano mayor era como San Cristobal, pero siendo ya grande y viniendo de las tranquilas aguas de Polesie, sus embravecidas olas dejaron una impresión indeleble.

Era el año 1936. Veraneaban en la casa de un pescador casubio, en la Punta de Oksywie, cubierto de pinos, y en la parte inferior de la playa se rompían las olas del Báltico. Estando de vacaciones en la playa fue testigo de un accidente de avión donde murió el Gral. Dreszer. Al funeral fue el presidente de Polonia Ignacy Mościcki (3), Mcal. Edward Rydz-Śmigły (4) y otros personajes famosos.

En 1939, recibió el diploma de Técnico Constructor Vial y recién recibido, con nota satisfactoria consiguió un trabajo en la Jefatura de Construcciones del Ejército en la Fortaleza de Brześć (5). Entonces recomendado a una compañía de construcción y contratado por el ingeniero Rostkowski, estuvo realizando trabajos relacionados con la construcción de la base aérea en Małaszewicze, este pueblo se situaba en la línea de ferrocarril Brześć - Siedlce. La base y los hangares fueron utilizados para un escuadrón “Łoś” (6), un bombardero liviano que según los expertos era muy bueno en Europa. Bruksela compró de inmediato decenas de estas máquinas.

Como para un joven, menor de edad, Zygmunt ganaba muy bien y después de corto plazo de prueba cobraba 250 zlotych mensual que comparando con la tasa mensual de un empleado administrativo era de 120 – 150 zlotych, por lo que estuvo lleno de entusiasmo. El jefe, contento de los trabajos de Zygmunt, aseguró un lugar en la Jefatura para el después de que completé su servicio militar. En el agosto de 1939 llegó el telegrama para presentarse al servicio de un curso militar en “Ochotnicze Hufce Pracy” (Cuerpo del Trabajo Voluntario) de 6 semanas. OHP era una organización juvenil polaco. El objetivo de los campamentos era asegurar a los jóvenes de ambos sexos el trabajo y al mismo tiempo poder adquirir la capacitación profesional con la prestación de la educación general y la educación cívica. En esta organización significativamente han contribuido las estructuras militarizadas y la Defensa Civil.

Mapa de Brześć en 1943. La familia Lawrynowicz vivía en la calle Graniczna (marcado con el color rojo). La ciudad hoy pertenece a Bielorrusia y la calle cambió de nombre a la “Calle del Carpín”. Hacer clic en imagen para agrandar.
Zygmunt partió a Węgierska Górka, en el sur de Alta Silesia, donde se encontraba la unidad. Allí los cursantes profesionales trabajaron en la construcción de carreteras y fortificaciones. Él, como técnico, fue asignado para ayudar a un ingeniero y los dos caminaron por las montañas de los Cárpatos con el teodolito trazando las líneas de tiros entre los bunker, bastante a menudo dispuestos.

Una semana antes de estallar la guerra el ingeniero, de rango capitán, propuso cruzar la frontera. Zygmunt no pudo creer lo que habia dicho y rotundamente se negó, ya que tenía que presentarse en la escuela de cadetes del Comando Complementario en la Fortaleza de Brześć.

Situación en septiembre de 1939. El mapa muestra el ataque de Alemania y Rusia soviética a Polonia durante Pacto Ribbentrop-Molotov. La guerra

El campamento de la unidad de Zygmunt se encontraba en el paso cerca del río Soła. Alrededor de las 5.00 hs de la mañana del 1 de septiembre de 1939 voló un avión disparando a las carpas. Esta alerta temprana fue una sorpresa para los jóvenes y se escuchaban sólo los gritos: “¡guerra, empezó la guerra!”, fue una pesadilla. Emergencia aguda y orden de marcha a la dirección Wadowice, Nisko, Andrychów, a Cracovia. En toda esta ruta constantemente fue molestada por los aviones alemanes: Heinkel, Dornier y los Stukas, bombardeando las tropas en reiteradas ocasiones provocando que la poblacion civil se enloquesca y asuste. La peor parte iba a ser cuando tenían que pasar por los pueblos pequeños y ciudades. Zygmunt recuerda una pequeña ciudad Nisko. Las calles eran repletas de caravanas de vehículos militares y carros de los campesinos. Se detuvieron con la fuerza en una panadería que justo vendía el pan y las calles se atascaban más aún. El ataque aéreo comenzó de nuevo, alguien gritando ordenó: ¡Aviador, ocúltense! Caen donde todo el mundo puede. Zygmunt se esconde debajo de un extenso castaño, enfrente al otro lado de la calle, el lechero ha dejado su caballo con el carro lleno de jarros de leche. Era un día hermoso y soleado de septiembre, los rayos del sol reflejados por los jarros de acero inoxidable deslumbraban los ojos, una voz, parecía ser femenina, le tiró y empujó al escape… Cayó bajo el muro de una casa, el aullido de una bomba cayendo y a continuación explosión y el estruendo de ramas rotas. De repente, un falso silencio, se levanta, sucio de tierra y el asfalto, ve el decapitado tronco de castaña. Alrededor repartidos los intestinos del caballo y las burbujas de leche fluyendo de los jarros rotos, mezclándose con la sangre del caballo muerto. Después ya no recuerda bien que pasó, pero tuvo que vomitar.

Así, con la multitud, llegó a Cracovia. En el barrio Płaszów fue testigo del bombardeo de una estación de trenes. Ahí trataron de reunir en las ramas. En su mayoría eran los comandantes, tenientes de reserva de distintas formaciones. El avance del desarrollo de los acontecimientos fue muy rápido y pronto todo esto fue solo un desorden y por el pánico provocado en la gente, cada uno tomaba sus decisiones personalmente.

Zygmunt persistentemente trataba ir en la dirección hacia Brześć. Su largo camino fue acompañado por unos amigos que iban hacia Varsovia, lugar donde vivían. Por el camino aparecían bandas ucranianas. El conocimiento de idioma bielorruso y ucraniano por parte de Zygmunt fue muy útil. Ordenó a sus colegas varsovianos fingir que estaban cansados, que de alguna manera fue cierto y el mismo se encargaba de negociar con los pastores. De esta manera conseguían los pases diciendo: “Nehaj idut do chaty, nasze chłopcy!” (¡Que vayan a la casa, nuestros muchachos!).

Finalmente, un día al anochecer, Zygmunt llegó a las periferias de Brześć. Eran los últimos días del mes de septiembre de 1939. Un desolador panorama apareció delante de sus ojos y se sentía el hedor de humo extinguido por el fuego. Esto era el resultado de los bombardeos y la lucha del general Kleeberg en la batalla con el ejército alemán. Ya estaban en lugar los camiones soviéticos cargados para realizar la tarea. El Pacto Ribbentrop-Molotov (7) se puso en marcha.

Se sentó en la zanja de una calle para hacer descansar sus pies, dolidos y lastimados hasta que sangraban. Fue un momento crítico de Zygmunt, lloró de pena, rabia e impotencia y después de un tiempo decidió continuar el camino hacia su casa de la calle Graniczna 34. La incertidumbre se apoderó de su pecho ¿Qué puedo encontrar detrás de esta cortina de humo?

Con buena suerte llegó al lugar, su casa estaba entera y sus padres, su hermana Czesia, su sobrino, hijo de Czesia, Stasiu, y Wandzia, la esposa de Władzio estaban escondidos en el sótano, ¡Vivían! A la vista del cojeado Zygmunt, las lágrimas fluían de alegría. El volvió primero a su casa. No esperaban verlo nunca más ya que las noticias de Węgierska Górka del río Soła no habían sido buenas.

Comenzó la ocupación soviética. Después de algún tiempo tuvo que ir a trabajar. El cuñado, Zygmunt Malak, comenzó a trabajar en el Departamento de Vialidad "Oblast Brest-Litowsk". Allí también consiguió él trabajo, en la construcción de un puente quemado, Zygmunt Lawrynowicz. Los dos se querían como hermanos.

Cartel de la propaganda soviética - un soldado del Ejército Rojo acaba con Águila Blanca.
Hermano de Zygmunt, Władysław con su esposa Wanda, en Siedlce, 1938. El puente se encontraba en el río Leśna donde, en su época iba a pescar. Los soviéticos lo contrataron como técnico, para asistir a un ingeniero que fue enviado desde Moscú. Vivió con él; durmiendo en una habitación y comiendo con la esposa de un Bielorruso. En las largas noches de invierno a menudo discutía con el ingeniero Piétia sobre la guerra, afirmando que “si no hubieran clavado un cuchillo traicionero por la espalda, el destino de la guerra se habría desarrollado de manera diferente”. Pero él contestaba a su manera: “Ustedes, Polacos, bailaban tango, mientras nosotros construíamos los tanques”. El ingeniero tenía un gramófono y durante horas giraba la cuerda escuchando tango polaco y foxtrot, preguntando sobre la traducción de la letra. Muchas veces atrapaba la nostalgia.

Una vez dijo: “Sigismund, ty oczeń durnyj Paljak, ja dołżeń zajawlić tiebja w NKWD!” (8) que significa: Zygmunt, tú eres un polaco muy tonto, te puedo denunciar a la NKWD (El Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos), sacó y le mostró el documento agregando: “Na bełyje miedwiedje tiebia poszlut” (A los osos blancos te van a deportar). Las palabras del ingeniero claramente significaban la deportación a Siberia (9). Zygmunt se puso incómodo, pero él solo advirtió para que no hable con nadie sobre este hecho. Luego lo mando a los bosques de Małoryta para preparar el material para la construcción de un puente de pino. En el lugar trabajó bajo supervicion de otro comandante, este quería forzar a Zygmunt para que firme un recibo por una mercadería en mal estado, madera podrida. Zygmunt categóricamente se negó y volvió a Brest.

En la estación de trenes durante un control de pasajes un amigo ferroviario susurró: “Zygmunt, no te vayas a la casa. Estuvo NKWD y preguntaban por ti”. Zygmunt tuvo que hacer caso a la advertencia y no fue dormir a su casa. Un buen amigo lo aconsejó para que vaya a la zona de ocupación alemana, Gobierno General (10). Falsificó los documentos a nombre de Rokitski con la residencia en Pruszków y se dirigió a Włodzimierz Wołyński, hoy Ucrania, donde se encontraba un comité para los refugiados. Allí estuvo más de un mes esperando la oportunidad para ir a Rumania o Hungría. Las fronteras eran muy bien cuidadas por los soviéticos, asi que el comité empezó hacer un listado de los refugiados prometiendo que la comisión alemana pronto llegariá a reanudar el trabajo en Włodzimierz.

Un día, la ciudad se llenó de los uniformados de la NKWD. Zygmunt no pudo dormir en esa noche y tampoco en la siguiente. Fue al río Ług, que se encontraba a unos pocos kilómetros de la ciudad.

Esa noche había mucho movimiento. NKWD hacía la búsqueda de personas según la dirección indicada. Transportaban con los camiones a la estación y cargaban los vagones de mercancía. Así, Zygmunt, tuvo que pasar una semana al lado del río comiendo rumex hasta que unos niños lo descubrieron y desde ese momento traían el pan y los alimentos. Por su descubrimiento seguramente tuvieron que contarle a su madre.

Zygmunt no sabía que al escapar del NKWD, esa noche se salvó de una terrible muerte o de una deportación dentro de Rusia para realizar trabajos forzados en condiciones infrahumanas. Su hermano Władek no corrió la misma suerte.

Tras el estallido de la guerra en Polonia empezó la movilización. Władek se graduó como oficial segundo teniente. Corrió a casa para despedirse de sus padres y de Wanda, su reciente esposa. Justo estaba ocurriendo el bombardeo de Brześć. Todos se escondieron en el sótano, que estaba bien hecho y sirvió como un refugio. Nadie pensó que sería la última vez que verían a Władek.  Él sirvió en el Ejército del general Kleberg el día de la invasión a Polonia por parte de los Soviéticos, el 17 de septiembre de 1939. Ése mismo día, Władek fue tomado como prisionero en Rawa Ruska. Los padres recibieron la noticia el día que vinieron a los soviéticos a la ciudad. La noticia se las comunicó rompiendo llanto uno de los subordinados de Władek en el ejército. Él les dijo que le aconsejó al Sr Teniente Władek que se quitara las insignias de sus hombros para no ir a prisión, pero Władek gritándole con una negativa se rehusó ya que su honor no se lo permitía.

Gráfica D. Rudnicki.
A principios de abril, de 1940, los padres recibieron una carta de Władek que hablaba de su traslado del campamento en Starobielsk a otro lugar... Este traslado era la última noticia que recibieron de él. Zygmunt aún hoy no puede recordar tranquilo este hecho. Reza el "descanso eterno" por su hermano y las lágrimas se le caen de los ojos.

Acabada la guerra, Zygmunt supo que su hermano fue asesinado en Járkov. El hecho está registrado en la Lista de Katyń como uno de los 22 mil oficiales e intelectuales polacos asesinados por el NKWD de un tiro en la nuca y luego arrojados en una fosa común.

Lugares de estadía de Zygmunt Lawrynowicz entre los años 1920-1944:
1 - Brześć nad Bugiem, lugar de residencia en los años 1920-1944,
2 - Temporada de verano en el año 1922 y 1936,
3 - Curso en “Hufce Pracy” en Węgierska Górka, 1939,
4 - Residencia temporal en Włodzimierz Wołyński, 1941.
Hacer clic en imagen para agrandar.
Así, Zygmunt dormía arriba de un árbol, ya que NKWD rodeaba el río con los perros en la búsqueda de los fugitivos. Por suerte era verano pero recuerda que se desató una tormenta. Llovía copiosamente y caían rayos. Hizo un agujero en el pajar, para protegerse de la lluvia.

Una vez que la ciudad se habia calmado un poco, estos mismos niños llevaron a Zygmunt con un matrimonio, quienes lo ocultaron en una leñera. Durmió entre los troncos partidos, listos para su uso y Zygmunt estuvo consciente del riesgo con que jugaba esta gente y hasta el día de hoy admira su generosidad y valentía ya que podían heber sido deportados a Siberia. Todo el mes lo habian alimentado como si fuera su propio hijo. La señora Lachowicz recordaba a su hijo tomado como prisionero por los alemanes diciendo: "Tal vez alguien en algún lugar ayudará a mi Edzio", él era marinero. Después de varios años, cuando Zygmunt ya pudo estabilizarse, volvían estos recuerdos y analizando su propia supervivencia recordó un hecho en Włodzimierz Wołyński. Estando en la cola en una panadería se acercó un extraño pidiendo dinero para comprar pan, ya que desde hace dos días que no comía nada. El extraño había vendido todo lo que tenía y se quedó en una difícil situación. Zygmunt tenía una suma importante de dinero y antes de dejar Brześć los padres se preocuparon para que no le falte. Guiado por el impulso espontáneo lo sacó y le dio una gran cantidad. El extraño era de Varsovia y se veía de clase alta. Trató de explicarle ese difícil momento diciendo: ¿Cuándo y dónde devuelvo el dinero? Pero Zygmunt contestó: Por favor, no se preocupe y tome. En este momento recordó por primera vez cuando la familia Lachowicz permitió refugiarse en su propiedad y también alimentarlo. Ya me devolvió este extraño, decía.

En esta linda familia, con tanto corazón, Zygmunt se refugió más de un mes. Pasar la frontera era ya casi imposible, asi que decidió volver a Brześć. Los padres estaban bajo la amenaza de deportación a Siberia y se enteró que viven en la casa de unos conocidos de un alto rango funcionario. Este era petiso y un monstruo humano, descendiente de los polacos pero nacido en Rusia, adicionado por el alcohol. Preparaba los documentos a cambio de la cena con abundante vodka, tenía un listado de los apellidos y de él dependia si iban a ser deportados a Siberia o no. Le presentaron a Zygmunt a este “monstruo”, tenía un poco más de 1.50 mts., la cabeza grande y doble joroba. El aceptó la invitación para ir a un restaurante en Brześć, del cual no se va olvidar jamás.

De inmediato llamó un camarero y exigió una botella de “Moskovita” - una vodka rusa, mientras Zygmunt chucrut con salchichas, ya que no había otra cosa y sus manos temblaban como un enfermo de Parkinson. Con un golpe de mano sacó el corcho y llenó los vasos de vodka. ¡Salud! – dijo. Acercó a la boca y bebió como si fuera agua, instando a que su compañero de mesa haga lo mismo. Zygmunt empezó en su alma pedir ayuda rezando el Ave María… ¡Dios, ayúdame a beber! – suplicaba. Trató de hacer como él, sin interrumpir la deglución. “Si sigo pausando, no termino”, pensó en el alma y bebió todo de una. Inmediatamente se lanzó a comer chucrut para aliviar el efecto. Él, al igual como si nada hubiera pasado, se sirvió otro vaso y bebió esta vez solo. Zygmunt sintió que se inclina la mesa y el suelo comenzó a girar como un carrusel. Fue su bautismo de ebriedad, tenía entonces 20 años. El “monstruo” mantuvo su palabra, los padres evitaron la deportación y lo único que recibieron fue un párrafo como “błagonadjeżnyje” (predictivo a la esperanza) y desplazamiento a la frontera entonces a 45 km de Brest. Los padres tuvieron que ir a Wysokie Litewskie a la casa de su yerno, Zygmunt Malak, y Czesia, la hija. En poco tiempo se unió Lawrynowicz Zygmunt. Vivían a pocos kilómetros de la localidad, acogidos en una granja de un campesino.

El 22 de julio de 1941 a la familia Lawrynowicz los han despertado los estruendos de los motores de aviones y el tráfico en la ruta en la dirección Brześć. NKWD huía en ropa interior en un enorme pánico, era el fin del Pacto Ribentrop-Molotov. En un par de horas cayeron los alemanes con las motos, automóviles y tanques blindados. Una cadena ininterrumpida iba por la ruta hasta la ciudad de Brześć.

La guerra comenzó de nuevo, más bien, el segundo capítulo. Zygmunt vuelve a su casa en Brześć que estaba ocupada por las familias de los militares soviéticos. También fue a ver a su abuela María por parte de su padre, a ella no la deportaron porque sabía muy bien el idioma ruso. Estaba muy contenta de ver a su nieto de vuelta.

Después de un par de semanas de que comenzó la ofensiva Alemana vino un amigo de la escuela. Juntos estaban sentados en un banco y vino con el uniforme de un ferroviario alemán, extendió su mano y dijo fuerte – ¡Heil Hitler! Zygmunt pensó que es una broma. Juntos se sentaron en la mesa como en los tiempos cuando iban a la escuela y empezaron conversar. Roman con sus declaraciones empujo a Zygmunt por primera vez a entrar a las estructuras del Ejército Nacional (AK) que recién habia empezado a formarse. Le decía a Zygmunt “Hombre, hay que vivir y hacer algo”. Roman era delegado a los controles de vagones perdidos en distintas estaciones ferroviarias, así que viajaba de estación a estación, registrando y haciendo carpetas para entregar luego a sus jefes. También tenía oportunidad de hacer algunas coimas. Así juntos conversaron hasta las primeras horas de la noche y a la salida, entregó unos papeles diciendo: “Estudia eso... chau, Zygmunt, y hasta luego”. Eran gacetillas de prensa y un formulario de reclutamiento a las filas del Ejército Nacional (AK) (11). Zygmunt consultó con su cuñado Malak que era como hermano para él. Puedes confiar, su amigo no es un provocador - le dijo a Zygmunt con una risa y así comenzó su servicio en la resistencia AK.

Una de las primeras tareas en su nuevo servicio era reunir los datos sobre dislocación de las unidades alemanas que continuamente iban al este. Tuvo que anotar en un bloc de notas el símbolo de cada unidad en los colores y preparar un informe. Después de caminar todo el día por las calles y con mucha hambre, se sentaba por las noches en la mesa, restaurando sus dibujos en colores correspondientes en un delgado papel secante. Zygmunt se alimentaba cuidando sus porciones que muchas veces era solo una manzana de su propiedad y una rebanada de pan por día. Luego, a través de Roman Zuba, recibió una orden de conseguir trabajo en el ferrocarril como conductor. No fue difícil conseguirlo, ya que en la estación de Brześć trabajaban los antiguos subordinados de su padre. Recibió un documento legal y desde entonces pudo caminar libremente después del toque de queda. Ahí, aparentemente trabajando para el Gran Reich, Zygmunt pasó al Ejército Nacional muchos importantes informes remitidos por años de guerra, hasta el momento de su detención.

En el 4 de marzo de 1944 comenzó la pesadilla, fue arrestado y llevado a la prisión de Brześć. Irónicamente recuerda haber visitado la prisión, construida pocos años antes de la guerra, estaba caminando con un profesor de ingeniería dentro de la práctica de la observación de hormigón armado. En un momento, estando en el tercer piso, bromeó con un colega: ¡Aquí, Bronek, habrá un lindo espacio para ti! Nunca pensó que en un par de años más tarde, el inquilino sería el propio Zygmunt.

Se aproximaba el frente soviético. La Gestapo comenzó a “liquidar” la sobrecargada prisión. Aquí Zygmunt recuerda a una joven, Jadwiga. Ella traía paquetes de ropa y los alimentos a la cárcel. Se enamoró de ella y quería casarse. Coimeo a la Gestapo que han torturado a Zygmunt, pero a pesar de todo solo aplazaron la “liquidación final”. La familia dio sus objetos de valor, pulseras, relojes de oro a cambio de la prolongación de su existencia.

El pacto Ribbentrop-Mólotov fue realizado con éxito. Saludo de los aliados.

El gran desfile de los vencedores en Brześć nad Bugiem en septiembre 1939.

Los prisioneros soviéticos capturados por sus recientes aliados en el puente del río Bug en Brześć. Imagen del 22 de agosto de 1941.

La fortaleza de Brześć antes del 1 de septiembre de 1939. Águila blanca intacta, símbolo perteneciente a Polonia.

Hoy, de la fortaleza quedó solo museo y pertenece a Bielorrusia. Águila blanca sufrió la ocupación enemiga y en resultado desapareció de la pared. Aquí, durante la ocupación alemana, Zygmunt Lawrynowicz fue prisionero desde el 4 de marzo hasta principio de julio de 1944.

Zygmunt sigue recordando que siendo ya libre, en las filas de las fuerzas armadas, tenía toda la intención de pasar Jadwiga de contrabando a Inglaterra. Dos veces el intento no tuvo éxito y lo atraparon con un grupo de contrabando en la frontera. A pesar que perdió mucho dinero, fue muy lastimado, ya que Jadwiga empezó a echarle la culpa por el fracaso del intento. Escribió cartas con palabras vulgares y ofensivas hacia Zygmunt y a la familia de él. Ha confirmado este mal comportamiento de su hermano, Romek. Mientras que Jadwiga se comportaba como prostituta y bebía como una alcohólica, Zygmunt, como un enamorado joven en su romántica ceguera, solo pensó en formar la familia y tener la descendencia. Tenía esperanza que algún día puede volver a un buen camino y hasta escribió un poema dedicado a ella. Rescate y ayuda, el Dios ha revelado en la forma de su amada Marysienka, que fue la esposa hasta sus últimos días. Falleció en el 14 de marzo de 1984, con la edad de apenas 58 años.

La prisión de Brześć ya estaba casi vacía. De repente, un día, a la celda entró un guardia, “¡Du, komm her!” (¡Lleve sus cosas y salga!) – dijo. Empujan a un Jeep y se van. Se viene la noche. De golpe se escucha alerta antiaérea. Comienza el bombardeo a la estación de trenes y la ciudad de Brześć.

Por la mañana temprano todos los prisioneros fueron llevados afuera y Zygmunt entre ellos. El estado de todos era fatal. Se escuchó una orden para que se desvistan y luego formaron filas para una revisión médica. Zygmunt inconscientemente sintió que su destino, así como de los otros, estaba en peligro. Al terminar la revisión médica reparten unos trapos con la estampa “SU Kriegsgefangenen” (prisioneros de guerra rusos) para que se pongan encima. De nuevo formaron filas y corrieron a la estación de trenes, ahí los vagones de ganado ya estaban esperando. Meten decenas de personas en cada uno. Era verano de 1944, el principio de julio y el calor era increíble. La sed llamaba la atención fuertemente.

El transporte fue guiado a Siedlce – Varsovia, luego de una breve parada el tren se marchó a Tercer Reich. Después de dos semanas, vagando por distintas estaciones, los escoltas en algunas paradas abrían las puertas para sacar a los cadáveres. La gente moría de sed. Zygmunt se arrinconó en un hueco y solo por un agujero respiraba aire fresco, como un pez recién sacado. De su nariz goteaba sangre del debilitamiento. Llegó el día en el que el transporte se detuvo en una parada y al bajar fueron llevados en apuros varios kilómetros a un campo de prisioneros en Bolchen (12), cerca de Metz. Era un campamento de prisioneros de guerra de nombre Straflager F XII (Karolin – Kaserne). Permaneció allí casi tres meses, hasta el inicio de la invasión en Normandía (6.06.1944), cuando entonces todo el campo empezó su evacuación al interior de Alemania. Recuerda que pasaron por quemado ya Düsseldorf (13) donde sufrió bombardeos. Por el camino las ancianas dejaban baldes de agua en la calle, los sedientos presos se lanzaban desesperadamente a tomarlas pero los golpes hechos con la culata del rifle por la escolta tuvieron éxito. También más que una anciana tuvo que abandonar la calle dolorida por los golpes.

Antes de la noche llegaron a un pequeño pueblo donde había otro campo de prisión. Zygmunt no recuerda el nombre pero no pudo creer lo que vio. Más allá de la puerta había un número de calderas, con sus cocineros que comenzaron a invitar con una grasosa y viscosa sopa de nabo y una grande barra de pan. Los soviéticos fueron a repetir y los alemanes amablemente servían su repetición. La tragedia comenzó en la noche, después de esta “fiesta” a muchos de ellos se le revolvieron las tripas. Habían vomitado y ensuciaron con sus deberes. Alrededor de mil presos fueron encerrados en grandes cuarteles dónde aullaban y morían del dolor. Hasta el día de hoy, Zygmunt, duda de la generosidad del comandante de ese campo, era una forma pérfida de liquidación humana.

En la madrugada apareció un sargento con un ovejero alemán, gritando: ¡Schweinerei!, que significaba algo así como “¡porquería!”, pegando con el látigo a quien cayó en la mano y amenazando con el perro. De estos mil hombres ya pocos quedaron con vida, el resto continuó esta inhumana marcha. Durante un ataque aéreo que sorprendió por el camino, los primeros en esconderse a un bosque cercano se apresuraron los SS de la escolta.

Libro dedicado a Ejército Nacional de la región Polesie.

 

En el libro polaco “Okręg Poleski” de Czesław Hołub se mensiona a Zygmunt Ławrynowicz y a su cuñado, Zygmunt Malak.

Europa Central antes de la invasión alemana. Línea roja marca la distancia entre Brześć y el campo de prisioneros de guerra en Bolchen, donde Zygmunt Ławrynowicz fue destinado en 1944. Había un grupo de polacos, enviados a trabajar en las granjas, Zygmunt oyó un discurso en polaco puro y preguntó: ¿Señores, de donde son? Uno de ellos con recelo dio un vistazo a su aspecto harapiento, contestando: ¿Usted es Polaco? – Por supuesto, respondió Zygmunt. Entonces el otro: Muy bien, sáquese Usted esos harapos y vístase con ropa de civil. Zygmunt hizo caso y se mezcló con el grupo. Después del ataque aéreo la columna de los prisioneros rusos siguió su marcha y atrás de ellos Zygmunt y el grupo polaco. Uno de los polacos que ayudó a cambiarse informó que los llevan a un campo civil en Kleinrosseln bei Forbach a trabajar en una mina de carbón y cavado de trincheras.

El 1 de septiembre de 1944 escapó del campo de trabajo en la mina de Kleinrosseln pero queda en su territorio. Fue un Lorrainer, un fogonero que lo ayudó a esconderse, ocultándose en una caldera que temporalmente estaba sin uso. Él era un fogonero de calderas encargado del funcionamiento de las bombas a vapor. De esta manera Zygmunt pasó unos días ocultándose hasta la evacuación del campamento de los polacos hasta el interior de Alemania. Lorrainer era un buen francés, compartía su modesta comida que traía en el turno de la noche. Ha consolado, diciendo que pronto aparecerán tropas de la división blindada del general Patton, de hecho, se oía el rugido de los motores y el característico ruido de los tanques blindados. Era la mitad de noviembre y empezó a caer la nieve, se estaba acercando la Navidad. Los estadounidenses detuvieron la ofensiva pero no habían dejado de molestar con fuego de artillería las líneas alemanas y el territorio de la mina. A Zygmunt, de ellos, solo separaba el arroyo y la vía del tren.

Los civiles de la localidad y la zona de la mina fueron evacuados. Como siempre vino su guardián, Lorrainer, solo esta vez para despedirse, ya que lo evacuaban también a él. El frente alemán estaba reforzando con las divisiones SS y en la escarpada orilla los alemanes colocaron las baterías y disparaban a la ruta que se encontraba del otro lado del arroyo, detrás de la vía ferroviaria, donde estaban los estadounidenses. La administración y la propia mina se encontraban más abajo, en un valle. Los aliados, todos los días, desde la mañana hasta la noche continuaron el fuego de artillería dirigido a la zona de la mina, interrumpiendo a la tarde por “cup of tea” – una taza de té.

Zygmunt recuerda bien esta noche, ya que era la Nochebuena. Se sentó en la rampa de un pozo de la mina, donde más tarde se trasladó, ya que el edificio de las bombas y la caldera fue destruido por la artillería estadounidense. Cayó abundante nieve, y la noche fría se dio a conocer, se había calmado la artillería de ambos lados. Acongojado tenía el corazón, se venían los recuerdos de la mesa de Nochebuena con toda familia unida, villancicos cantados... y Zygmunt aquí, solo, como un topo escondido junto con las ratas, hambriento como ellas... y lloró.

Unos días más tarde, en el escondite de Zygmunt, aparecieron dos soviéticos que habían escapado de un campo de prisión en Grossrosseln. Uno se llamaba Fiedka y el otro, Wołodka. Fueron llevados presos en el Leningrado. En la noche salían del escondite a buscar los alimentos en casas abandonadas por los alemanes, trayendo la comida y compartiendo con Zygmunt.

Campo para prisioneros Stalag XII F de Forbach. Aquí Zygmunt Ławrynowicz pasó casi tres meses, hasta la Invasión de Normandía, donde luego fue evacuado. En agosto de 1944, el Stalag XII-F contaba con 29346 prisioneros de guerra soviéticos y 2804 prisioneros polacos. Número de otras nacionalidades de este período no se conoce. La protección interna del campo consistió de 433 soldados de Landesschutzbataillon y después 342 los de Landesschutzbataillon. El campamento fue liquidado en el tercer trimestre de 1944, y luego fue trasladado a Freinsheim en Alemania.

Vista aérea de Forbach. A la derecha, lejos, se ve la mina de carbón ubicada en Kleinrosseln. Zygmunt Ławrynowicz estuvo ahí hasta su desesperada huida a la libertad.

Año 2012. Vista a la mina de carbón en Kleinrosseln. Aquí Z. Ławrynowicz trabajó en los años 1943/44, siendo prisionero de guerra.

Estas personas también pasaron cosas terribles. Le contaron que practicaban canibalismo. Zygmunt comió congeladas, a menudo medio-crudas, patatas que buscaba en los almacenes de la cocina del campo. Prender fuego era peligroso. Así continuo en el escondite hasta el 25 de enero de 1945. Los estadounidenses no se movían de sus posiciones, la muerte de hambre miró a los ojos.

En esta difícil situación, Zygmunt estaba obligado a tomar una decisión, estaba en la línea del frente alemán y decidió atravesarlo ya que otra opción no había.

La noche era helada, el fuego de la artillería no se detuvo y tuvo que correr sólo 3 - 4 km para pasar el arroyo, terraplén de la vía del tren y hasta la ruta para meterse en un pequeño bosque de pinos. Empezó la carrera, continuamente corriendo, cayendo, levantando y de nuevo corriendo, acompañado con el continuo despliegue de balas. Los pequeños pinos se partían como los fósforos y volaban en el aire. - ¡Hasta el arroyo, hasta el terraplén de la vía, allí ya están los aliados! - pasaba por su mente.

Zygmunt estaba empapado de sudor y sintió que tenía fiebre ¿Cuánta energía puede tener un hombre? El arroyo era parcialmente congelado y no muy profundo, el hielo era bastante débil y se rompía bajo sus pies. En ese momento Zygmunt pesaba algo más de 40 kilo, empapado, llegó al terraplén del ferrocarril. En el último esfuerzo subió al terraplén y pasó las vías, acompañado por el ruido de las balas que golpeaban los carriles. Se dejó caer del terraplén y las balas ya estaban volando muy por encima de su cabeza. Calcula que todo esto llevó un par de horas. De repente se detiene escuchando el comando: ¡Halt! Por su mente pasaron los peores pensamientos ¿Aún estaría en el área de influencia alemana? Sus piernas se debilitaron, los pelos pararon de punta. En un traje blanco, como la nieve, apareció un estadounidense y en este momento se dio cuenta que estaba ¡libre!

Invita con unos cigarrillos, pero Zygmunt pide solo el pan. Le da consejos sobre dónde y cómo tiene que ir para llegar a un lugar seguro, ya que la zona está minada. No tiene que desviarse del camino. Después de un tiempo, Zygmunt, encuentra al otro americano.

Se dirigieron de un puesto a otro. Se sintió como un paquete, ya que el tratamiento era igual. Con un Jeep lo llevaron a la sede del comando. No tenían signos de su rango y solo por las preguntas que le hacían pudo imaginar quienes son. Las preguntas eran simples: ¿quién es? y ¿de dónde viene? el aspecto externo no era demasiado interesante, era sucio y con mucha barba. Welcome, welcome (bienvenido) – dijo el oficial. Zygmunt vio en la cara del examinador la confusión, finalmente el estadounidense mostró un extenso papel y le preguntó si entendía su función. Era un mapa con capas topográficas de los alrededores de Kleinrosseln Grossrosseln. El oficial siguió preguntando por la ubicación de la batería alemana que se hizo tan molesta. Zygmunt hecho un vistazo a el mapa y marcó con un lápiz el círculo. Thank you, boy (Gracias, muchacho) – dijo el oficial. Levantó el teléfono y dio la orden de fuego en la dirección indicada por Zygmunt. Luego de intenso cañoneo, la batería alemana se ha callado.
Lo llevaron a Zygmunt a un hospital de campaña. Tenía 40º de fiebre y una seca tos aguda. Cortaba como un cuchillo a los pulmones. Ahí se quedó bajo el cuidado de los médicos hasta su recuperación parcial. Estando un poco mejor lo llevaron a Luneville, después a Nancy i París, donde estuvo en el Campo Colectivo nº 1, en los cuarteles Bessieres. En estos cuarteles Zygmunt por fin se recupera y vuelve a su peso normal y el 1 de febrero de 1945, después de pasar un preciso examen médico, lo capacitan para el servicio militar. El 13 de febrero sale, con un grupo de voluntarios, hasta el puerto de Le Havre, embarcan a "Pułaski", que lo convirtieron en un carguero destinado a las necesidades de Inglaterra.

Era una hermosa tarde, el puerto destruido por las bombas. Deben salir después de un grande barco, con unos 1.000 soldados de las fuerzas estadounidenses a bordo. De pronto oyó una explosión y el barco empezó a inclinarse hacia un lado y comenzó a hundirse. Los U-Boot, submarinos alemanes, han torpedeado.

Llego el turno a Zygmunt y su embarcación. Salieron al anochecer. Casi 40 horas de viaje llevó para llegar hasta Southampton, todo el tiempo acompañaban alarmas y explosiones de las bombas de profundidad, lanzadas por la escolta del convoy. Finalmente, el 16 de febrero, “Pulaski” felizmente entró al puerto de Southampton.

"Pulaski" - barco de pasajeros polaco (1912-1949). Con este barco, Z. Ławrynowicz llegó al puerto Southampton, Inglaterra, en 16 de febrero de 1945.
Certificado del otorgamiento de la Medalla del Ejército Polaco al cabo Z. Ławrynowicz, seudónimo “Rokita” por su importante actividad en el Ejército Nacional (AK). Al día siguiente con el transporte ferroviario se trasladó a un campo de distribución en Balado Bridge, Escocia. El 17 de marzo 1945 obtiene la adjudicación a A.C. Escuadrón para la construcción de las pistas de aterrizaje en los aeropuertos. Así que de Escocia se traslada a Gatwick - Hall en el condado Surrey, Inglaterra, para unirse al escuadrón. Confiesa que a veces alguno de sus colegas pilotos llevaba a dar un paseo de contrabando.

Posguerra

El día 5 de noviembre de 1945, ya cuando todo el mundo curaba sus heridas al terminar la II Guerra Mundial, Zygmunt está enviado con el escuadrón al continente Europeo, Alemania, como el mismo dice: “esta vez enviado como un ocupante”. El 8 de noviembre llega a Wahn bei Koeln y el 29 de diciembre se produjo el cambio del lugar de permanencia. Se trasladaba a Quackenbrueck cerca de Osnabrueck, allí se presenta a su comandante que le da una agradable sorpresa. Recibe un telegrama de su hermano Romek desde Canal de Kiel. Eran las primeras señales de vida sobre su familia después de la II Guerra Mundial. El 26 de enero 1946 toma la licencia y vuelve a Inglaterra.

Ahí, en Inglaterra, ha surgido la posibilidad de continuar sus estudios. Es admitido en el concurso para la Facultad de Arquitectura. Promociona con un resultado positivo. Se aceptaron 65 postulantes de 350. Recibe beca de 20 GBP (libras esterlinas) mensual. Alquila en Londres en la calle Victoria Street una habitación pequeña en un sótano. En el invierno la niebla londinense sintió fuerte. Estudia vestido con un abrigo militar y con los guantes, pero el peor problema era el trabajo para los exámenes de dibujo. Con los guantes no se puede. La temperatura en el cuarto está por debajo del 0º. El agua se congela en el hervidor, la estufa a gas con el contador no es una solución. Después de poner 6p (peniques), la llama se levanta por muy poco tiempo y no puede mantener el calor en la habitación. Pronto se apaga. De las 20 libras hace paquetes de alimentos con el café y lo envía a Polonia. El mismo se alimenta de sándwiches con té. Día por medio va a almorzar a la Cruz Roja, que invitan las Damas de Honor. Sopa caliente o hamburguesa con papas era el "alimento celestial".

Recibe carta de Polonia que el pequeño Marek está gravemente enfermo. Escriben que se estaba enfrentando a la tuberculosis después de una mal curada de gripe. Pero Zygmunt duda sospechando que era neumonía. Inmediatamente envía Terramicina y Aureomicina, preparaciones recién aplicadas. Después se entera que fue salvado y era muy buena noticia. Marek era el segundo hijo de su hermano mayor, Romek.

Zygmunt pudo terminar su primer año de arquitectura pero no quiso seguir más. En este caso Romek de nuevo tomo sus riendas y dirigió el destino. Le aconsejó salir de Inglaterra.

Zygmunt tenía muchas ganas de volver a Polonia pero su madre, Helena, fue aterrorizada con esta decisión, advirtiendo las consecuencias si volvería. Romek aconseja emigrar a la soleada Argentina. Después de una selección entre Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica, Canadá etc., decide viajar a la Argentina, a sus 27 años.

En Argentina

A su llegada al nuevo continente, 4 de abril de 1948, empieza su nueva etapa de vida. Va al Hotel de Inmigrantes en Buenos Aires, donde se queda 2 semanas. La suerte lo acompaña una vez más. A través de un megáfono solicitan un técnico o arquitecto para trabajar en el Ministerio de Obras Públicas. Zygmunt, inmediatamente se notifica y después de una corta entrevista, consigue el trabajo. Gana muy buen sueldo, sus colegas ganan 2 veces menos.

Este mismo año, de un amigo y un futuro cuñado, Wiktor Wojciechowski, se entera que vendrá, desde Londres, la hermana de su esposa. Con Wiktor se conocieron en el barco Empire Deben, viajando juntos a la Argentina. Lo acompaño su esposa y su pequeño hijo. Mirando el álbum familiar de las fotos, Zygmunt pregunto un día quién era esta bella joven. “Mi hermana menor, Marysia” – respondió Janka Wojciechowska, ya entonces sintió el calor en la zona de su corazón. Un año más tarde, Marysia, su futura esposa, llegó a Argentina, inmediatamente después de conocerse, Zygmunt, a ciegas se enamoró de ella. Suerte siguió acompañándolo y al puerto de Buenos Aires entro m/s Waryński con el querido hermano Romek a bordo. “¡Hermano querido, estoy enamorado, me voy a casar!” – exclamó Zygmunt. A Romek le gustó mucho Marysia, después apareció con un ramo de blancos y rojos claveles y Zygmunt con un anillo de compromiso, donde fue formalmente aceptado. Además, a Zygmunt le preocupó la cantidad de sus amigos interesados por Marysia. Así que no perdió el tiempo y el 22 de enero de 1949 en el altar de la iglesia de Buenos Aires juraron hasta la muerte, el amor y el respeto mutuo.

Marysia acompañó fielmente a Zygmunt hasta el trágico día de su muerte 14 de marzo de 1984. Era huérfana, nacida en Krzątka partido de Kolbuszowo en región de Subcarpacia.

María Wróbel, esposa de Zygmunt Ławrynowicz.
Matrimonio Ławrynowicz. Fue en el 10 de febrero de 1942 cuando los rusos deportan a toda su familia; los padres y tres hermanas, a la “inhumana tierra rusa”, Ural, a la zona de las minas de hierro. Luego de anuncio de la amnistía, en julio del mismo año, junto a sus tres hermanas deja el Ural para unirse a las filas del Gral. Anders. Lamentablemente, como pasó a muchos polacos, la madre muere estando todavía en Krasnowodsk, hoy Turkmenistán, y el padre en circunstancias desconocidas. En Palestina, Marysia estudia en una escuela media, SMO, Escuela de Jóvenes Voluntarias en Nazaret. Después de la graduación viajó a Inglaterra para trabajar en la oficina de registro.

Para Zygmunt, Marysia era excelente amiga, una compañera inherente, esposa ejemplar y madre de sus tres hijas. Compraron un terreno en Monte Grande, Buenos Aires, donde empezaron a construir su primera casa. Para esto utilizó cada tiempo libre, cada día libre, los domingos y días festivos. Sin embargo piensa que no fue suficiente el tiempo dedicado a su Marysia. Mucho trabajo y poca diversión para un matrimonio joven, ella tenía sólo 22 años, la conciencia molestaba toda la vida.

Los viajes al trabajo en el Ministerio eran engorrosos y tomó mucho tiempo. Mientras tanto, llega al mundo su primera hija, Krysia (Krystyna Teresa 27.09.1949).

Ni Marysia ni Zygmunt tenían demasiada experiencia. En Buenos Aires prevalece el calor con la humedad, típico para esta ciudad. Krysia tiene diarrea y “desaparece” en los ojos. Ambos están horrorizados. Van al médico en busca de la salvación, están nerviosos y agotados por las noches de insomnio, esta pesadilla dura casi un año y al final, Krysia mejora.

El 4 de septiembre de 1950, por la mañana, yendo a la oficina en el primer vagón del tren, de repente hace colisión con otro tren en una estación. El vagón en que viajaba pierde el suelo. Dirigiéndose con el instinto hace fuerza para agarrar una barra de un estante, tirándose hacia arriba saca las piernas de los asientos. En este accidente hubo algunos muertos y muchos heridos. Zygmunt se lesiona en la pierna izquierda, pero el hueso no está dañado, solo pierde su sombrero. Desde ese momento y según el tiempo siempre siente una molestia en la pierna. Como recompensación le dieron dos semanas de descanso, que lo utilizó para terminar la casa.

En 1951, nace la segunda hija, Basia (Barbara Małgorzata 14.06.1951). La partera hizo una broma, sabiendo que Zygmunt quería un hijo, la beba vistió de color celeste. Del error salvó Marysia diciendo: “tienes otra hija”.

En el cuarto año del trabajo en el ministerio lo llama el principal jefe a una reunión. Está contento de Zygmunt por su labor. Iba ser promovido a un mejor puesto, y por supuesto a un mejor sueldo. Mientras tanto en horario de oficina lo llama un director personal, un partidario. Pide que se siente en una silla, le invita con café, pregunta si le gusta a Argentina, si está contento de su trabajo etc., etc.

Familia Ławrynowicz. María y Zygmunt con sus hijas, Krysia, Basia y Alicia en la década del 60ª.

Mapa de traslado de la familia Lawrynowicz en Argentina. Hacer clic para agrandar.

Zygmunt respondió que trabaja honestamente y con toda lealtad. Eso fue todo. Después de un tiempo lo llama aún 2 veces más. En la última entendió de qué se trataba. El partidario trató de alentar para que entra en las filas del partido del Gral. Perón, el presidente de Argentina entonces. Zygmunt respondió negativamente explicándole de que eligió la Argentina buscando un trabajo honesto y la libertad. Después de esta conversación, desapareció de la lista por el puesto. El jefe trató de intervenir pero sin efecto. Zygmunt continuó en el Ministerio pero empezaron los problemas en las relaciones, creando dificultades para llevar a cabo el trabajo. Al final, renunció.

Tal vez era un riesgo, pero pensó en serio ir a lo desconocido. En Neuquén trabajaba un amigo, un técnico en construcción de las rutas, Bogusław Chmielowski quien lo invita a trabajar allá. Estuvo convenciendolo a Zygmunt de que hay grandes oportunidades para los constructores. Encima decía que ya tiene una vivienda reservada para cuando venga. Marysia decidió que solo no lo dejaba y viajaría con él.

El viaje con Expreso Patagónico de Buenos Aires a Neuquén duró 40 hs. Viajaban en una habitación coche-cama. Durante este viaje se envenenó la pequeña Basia de una leche en mal estado, que provenía del vagón-restaurant. Tuvo fiebre muy alta. A la noche llegaron a Neuquén. Soplaba un terrible fuerte viento. El aire era denso de polvo. Zygmunt se desesperaba para ir con Basia al médico. Cuando amaneció, salieron. El consultorio, cerca de la estación, era el único en la ciudad. Pagó todo el dinero en la consulta y la medicina. No sabía que la pesadilla sólo había comenzado. Al salir del médico, Bogusław comenta que el dueño del departamento, un italiano calabrés, Ing. Romuald Andrzej Ławrynowicz. Romek, el hermano mayor de Zygmunt, en muchas ocasiones fue el sustituto de su padre.
Zygmunt Malak (en el medio), nacido en el 1906, cuñado de Zygmunt Ławrynowicz, cuando recibe la condecoración “Orden Polonia Restituta” de las manos del presidente de Polonia Lech Kaczyński (izq.) en 2006. A la derecha lo acompaña su hijo, Stanisław. Para Zygmunt Ławrynowicz, su cuñado fue como un hermano mayor. cambió de opinión y ahora no quiere alquilar su apartamento. Pero ya había encontrado otra habitación, de un policía. Se venía otra noche en Neuquén. El segundo apartamento resultó un rancho construido con los ladrillos de adobe y piso de arcilla. Para la iluminación había una lámpara a querosén. La familia Lawrynowicz estaba ya “muerta” de cansancio. Marysia acostó a las niñas a dormir y Zygmunt quedó dormido como una piedra. De repente sintió una sacudida y la voz aterrorizada de Marysia: ¡Ven, ven, ven, mira! ¿Qué es? Se acercó a la cuna de Basia. En la colcha se pululaban unos raros insectos que escapaban después de prender la lámpara. Marysia empezó a llorar “Volvamos a hotel” – dijo. Al otro día, recién, ha encontrado un apartamento más decente, de ladrillo verdadero. Después se enteró que estos insectos eran las vinchucas y que son peligrosas, portadoras de la enfermedad “Mal de Chagas”, es una enfermedad parasitaria tropical. Por suerte a Basia la picaron los insectos que no eran infectados.

El nuevo apartamento estaba a 8 km de la ciudad. Zygmunt encontró trabajo como técnico en la construcción de un barrio militar. Por la noche dibujaba los planos en forma particular, ganando un dinero extra. Después de unos meses comenzó a apostar en las licitaciones públicas en la empresa petrolera YPF. Mientras tanto nacía la tercera hija, Alicia (Alicja Helena Beata 29.01.1957).

En el 1961 llegó Marek. Fue un encuentro muy feliz. Las niñas estaban orgullosas de su primo. Zygmunt en este tiempo trabajaba en la construcción del pabellón en Cutral Co y Marek lo ayudaba en el trabajo. De vez en cuando Zygmunt tenía remordimiento ya que pensaba que lo trató con demasiada dureza en algunas ocasiones. Tal vez tomó demasiado el papel del padre sustituto, pero lo quería como a su propio hijo. Más adelante, cuando Marek se casaba, Zygmunt, en un encuentro cordial pidió su perdón. Tenían intereses en común como la pesca, fotografía y cinematografía, trataron juntos de realizar unas películas. Incluso quería abrir un cine pero con un resultado negativo, decía que había intereses políticos, por lo que perdió mucho dinero y también descuidó su ocupación de constructor.

En el 1964 tuvo un accidente donde por poco podría haber quedado ciego. Fue en los trabajos con cal viva. Cuando se acercó a un tacho y movió la pala, hubo una explosión. La masa caliente de la cal selló la cara y los ojos. Después de tres meses de tratamientos y terapias en la clínica Santa Lucía, habían salvado su vista. Decían que la Santa Madre de Jasna Góra aún cuida de él. Hasta con edad mayor lee y escribe sin usar anteojos. Con esta mente cerrará sus ojos cuando llegue el final del camino terrenal.

Atamar Cezary (Marek) Ławrynowicz (nac.1942). Ryszard Romuald Ławrynowicz (nac. 1939).

Ryszard y Marek Ławrynowicz, autores del libro familiar en idioma polaco de nombre “Zbiór krótkich życiorysów rodzin i osób” (Un conjunto de breves biografías familiares y personales). La gran parte de la biografía de Zygmunt Ławrynowicz tiene lugar ahí. Son hijos de Romuald y Eugenia.

Mar del Plata, la ciudad elegida por Zygmunt Ł. para quedarse definitivamente. Mientras, la salud de Marysia había comenzado a declinarse. Zygmunt prometió dejar Cutral Co e ir a un lugar más civilizado ya que las niñas crecían y necesitaban tener la oportunidad de estudiar. Por otra parte, justo ocurrió que los empresarios estadounidenses comenzaron a hacer grandes contratos y Zygmunt tendría la posibilidad de tener buenas ganancias, pero la familia no podía soportar tensiones. En relación con esto, tomó una decisión, empezó a hacer preparativos para dejar los trabajos en la construcción y ocuparse de otra profesión. Vendió su propiedad, dos grandes locales y un bonito chalet. Era lo que le quedaba. Zygmunt Ł. junto con Patricia, hija de Marek Ławrynowicz en preparativos para ver sus propias filmaciones. Zygmunt y Marek fueron apasionados cineastas.
La Comisión Directiva celebrando aniversario nº 39 en la sede de Sociedad de los Polacos en Mar del Plata. En el año 2002 Zygmunt era uno de los integrantes en la Subcomisión de Cultura. En la foto está en el medio, mirando hacia su hija Bárbara que vestía traje polaco.

Así como prometió, salió con su familia a Mar del Plata, la “Ciudad Feliz”, la capital de turismo en Argentina. Allí compró un pequeño hotel, convirtiéndose en hotelero. En 1974 tuvo el honor y la alegría de acoger a Żenia (Eugenia), la ex esposa de su hermano Romek y la madre de sus dos hijos: Ryszard y Marek Lawrynowicz, quienes escribieron más tarde un libro familiar en idioma polaco de nombre “Un conjunto de breves biografías familiares y personales” donde una gran parte les dedican a la familia Lawrynowicz.

Zygmunt compró en los alrededores de Bahía Blanca, en el pueblito de Monte Hermoso, a 400 kilómetros al sur de donde vive hoy, un lote donde construyo una pequeña casa de verano en la costa del Atlántico. Ahí viajaba regularmente sobre todo para descansar y pescar hasta el momento cuando un accidente automovilístico en el 2005 imposibilito este lujo.

El año 1984 era muy triste año. A los 57 años, se fue su amada Marysia. Era una perdida muy dolorosa para toda la familia.

Zygmunt Lawrynowicz ha sido socio activo en la Sociedad de los Polacos en Mar del Plata. En los años 1992/93 se desempeñó como presidente. De los más destacados eventos durante su cadencia era la organización de una exposición sobre Nicolás Copérnico en la Biblioteca Municipal de la ciudad. Fue integrante de la Subcomisión de Cultura durante varios años. De pasión cineasta, grabó varios videos registrando en la cinta eventos que se realizaban en la sede polaca. Su hija, Bárbara, acompaño con las actividades fundando el ballet “Wiosenka” y junto a sus hijos y un grupo de jóvenes representó orgullosamente la Sociedad de los Polacos. Vale destacar que Bárbara fue la Secretaria General del Consulado de Mar del Plata donde desempeño sus obligaciones con orgullo, así como enseñaron sus padres.

En el año 1999, invitado por su cuñado Zygmunt Malak, pudo viajar a Polonia por tercera vez. Todo el viaje registró con su cámara.

Desde el 2013, Zygmunt, se encuentra en el Hogar Angelitos de Mar del Plata. En su habitación tiene varios recuerdos de su pasado. Aunque la memoria empieza a fallar, siempre recuerda de sus seres más queridos. Las fotos colgadas en la pared muestran la dura historia vivida a la cual siempre vuelve con nostalgia.

Los fragmentos del libro de las memorias “Un conjunto de breves biografías familiares y personales”, cuyo autores son Ryszard y Marek Lawrynowicz, fueron recopiladas, revisadas y traducidas al español por José Stawecki.

Zygmunt en compañía de su sobrina Patricia, luego del accidente automovilístico en 2005.

Referencias:

  1. La Batalla de Varsovia, también llamada como “Milagro de Vistula”: https://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Varsovia_(1920)
  2. Vea también Wikipedia en otros idiomas: https://es.wikipedia.org/wiki/Brest_(Bielorrusia)
  3. Presidente de Polonia: https://es.wikipedia.org/wiki/Ignacy_Mo%C5%9Bcicki
  4. Mariscal de Polonia: https://es.wikipedia.org/wiki/Edward_Rydz-%C5%9Amig%C5%82y
  5. Hoy es un monumento histórico: https://es.wikipedia.org/wiki/Fortaleza_de_Brest
  6. Bombardero polaco: https://es.wikipedia.org/wiki/PZL.37_%C5%81o%C5%9B
  7. Pacto entre la Alemania nazi y la Unión Soviética: https://es.wikipedia.org/wiki/Pacto_Ribbentrop-M%C3%B3lotov
  8. NKWD: https://es.wikipedia.org/wiki/NKVD
  9. Deportaciones a Siberia: http://cinepolaco.com/cine/siglo_21/polskikrzyz/index.html
  10. Gobierno General de los territorios polacos ocupados por los Nazi: https://es.wikipedia.org/wiki/Gobierno_General
  11. AK: https://es.wikipedia.org/wiki/Armia_Krajowa
  12. Campo de prisioneros de guerra rusos: https://pl.wikipedia.org/wiki/Stalag_XII_F http://www.stalag.l3fr.org/e107_plugins/content/content.php?content.27
  13. Debe ser un error del narrador o del escritor ya que no es lógico que se abandone el campo del trabajo yendo al interior de Alemania, pasando por Dusseldorf, y al final quedando prácticamente en el mismo lugar – lugar del abandono.
Diploma de reconocimiento por los objetivos alcanzados en la Sociedad.
Condecoraciones otorgadas para Zygmunt por su servicio a Polonia en la 2ª Guerra Mundial. Durante su tormentoso pase por la 2ª Guerra Mundial, muchas veces al borde de perder la vida, Zygmunt fue condecorado con las siguientes distinciones:
- Orden al Mérito de la República de Polonia
- Estrella por la guerra de 1939-1945
- Medalla del Ejército
- Cruz del Ejército Nacional (2 veces)
- Insignia Veterano de Lucha por Independencia
- Medalla de Aviación "Polonia a su defensor"

Del autor. Zygmunt también era un amante del cine. Fue él que insistió y apoyó durante todo el tiempo la continuidad de proyecciones para la Sociedad Polaca, consciente que el cine polaco es una gran herramienta para la cultura. Conocer la rica historia de Polonia es la base de amar a esta Nación y por eso la idea era conocer atreves del cine.
Por otro lado, fue Zygmunt que me facilitó la lectura de la cual pude conocer los movimientos del Ejército Nacional Polaco y los partisanos rusos en la región de Polesie. Las raíces mías como de Zygmunt están en esta región de Polonia. En la época de la ocupación alemana el Ejército Nacional Polaco y los partisanos rusos trataban de no cruzarse entre sí y cada uno tenía su zona para actuar. En el pueblo de mi familia nunca aparecía el Ejército Polaco. Después comprendí, cuando mi madre decía: “Al pueblo de día venían los alemanes y de noche los rusos, que eran de terror”. El libro que facilito Zygmunt se llama “Okręg Poleski” y está escrito por Czesław Hołub.
Por estas cosas y otras tantas estoy muy agradecido a Zygmunt. Es un ejemplo de persona.
JS

Durante un reportaje a Zygmunt en el 2012, con Norma Biskup y José Stawecki.   En la celebración del 50 Aniversario de la Sociedad de los Polacos en Mar del Plata; de la izq. José Stawecki, Zygmunt Ławrynowicz y su hija mayor, Cristina.   Año 2013. En Hogar Angelitos, Mar del Plata, la Colectividad polaca compartió la hostia con Zygmunt durante la tradicional celebración de Noche Buena.
Su biografía está en el libro “Zbiór krótkich życiorysów rodzin i osób” (Un conjunto de breves biografías familiares y personales), autores Ryszard y Marek Ławrynowicz.   El cortometraje "Historia de un destino incierto" es una breve reseña histórica de un último excombatiente polaco de la II Guerra Mundial que se ha establecido en Mar del Plata.